Fellner acusa a los agentes de contar con una orden del Supremo para establecer ubicaciones de los móviles, pero no para leer su contenido. Los fiscales sospechan que Fellener llegó a un acuerdo forzado por su difícil situación financiera.
El diario sensacionalista ‘Österreich’ fue fundado en 2005, pero el hecho de que sus más directos competidores, ‘Kronenzeitung’, ‘Kurier’ y ‘Kleine Zeitung’ conserven una cuota de suscripción superior al 70% le ha impedido hacerse un hueco de mercado suficiente y el préstamo de 60 millones de euros con el que partió el proyecto ha debido ya ser duplicado. A raíz de la investigación, el partido Neos solicitará este martes una «ley de transparencia de los medios para terminar con este tipo de financiación bajo mesa», anunció hoy su líder, Beate Meinl-Reisinger, «que permita garantizar que los periodistas sean perros guardianes y no perros falderos, incluidos criterios claros y un organismo de control».

