El excéntrico motivo por el que Vladímir Putin no mueve su brazo derecho al andar

Su nombre está en boca de todos, pero se sabe muy poco sobre quién es Vladímir Putin. Su pasado como

agente secreto de la KGB

, su vida privada y sus intenciones políticas son una incógnita de la que, sin embargo, en ocasiones se desvelan algunas claves. Su obsesión por el secretismo y por generar incertidumbre le acompañan desde que hace dos décadas ascendió al poder en Rusia. Su gélido rostro, ausente de emociones o gestos, hace que sea difícil analizarle.

Una de las cosas que han llamado la atención de los expertos es que Putin, al andar, no mueve su brazo derecho. Lo deja colgando, rígido, pegado a su cuerpo, mientras que el izquierdo sí se mueve con naturalidad al ritmo de sus pasos. <blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»en» dir=»ltr»>What&#39;s up with Putin&#39;s right arm? <a href=»https://t.co/ANmoBfebKX»>pic.twitter.com/ANmoBfebKX</a></p>&mdash; Francis Scarr (@francska1) <a href=»https://twitter.com/francska1/status/1489500903199625222?ref_src=twsrc%5Etfw»>February 4, 2022</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>

El motivo detrás de este curioso gesto nos transporta a cuando Putin
era agente

de
la KGB (del
Comité para la Seguridad del Estado).

Ingresó en la agencia de inteligencia de la Unión Soviética en 1975, y se mantuvo hasta la caída de la URSS en 1991. Los miembros de la KGB recibían una férrea educación en la que se les inculcaban diferentes técnicas militares, como esta ausencia de movimiento en el brazo, conocida como ‘la marcha del pistolero’.

El objetivo de este gesto es que los agentes tuviesen la mano derecha (la del brazo inmóvil) preparada para proteger su pistola o para sacarla rápidamente de la funda. Putin ya no va armado, pero mantiene el gesto.