El entorno del automovilismo mundial se encuentra conmocionado ante las impactantes revelaciones surgidas en las últimas horas en el ámbito judicial. El juicio penal que se sigue contra el piloto australiano Joey Mawson ha terminado por sacar a la luz detalles inéditos sobre la privacidad de Michael Schumacher. El proceso investiga la presunta doble violación de una de las enfermeras encargadas del cuidado de la leyenda de la Fórmula 1. Los hechos bajo investigación habrían ocurrido en la propia mansión suiza del mito alemán.
Los acontecimientos que centran la acusación se remontan a la noche del pasado 23 de noviembre del año 2019. Según recogen formalmente los documentos judiciales aportados, publicadas por la víctima se despertó a la mañana siguiente con las sábanas de su cama manchadas de sangre. La acusación sostiene que la mujer fue presuntamente agredida sexualmente en dos ocasiones consecutivas por el deportista australiano. Mawson mantenía en aquella época una estrecha relación de amistad con el hijo del heptacampeón del mundo.
La investigación forense determinó el hallazgo de restos de sangre en la ropa de cama de la habitación de la empleada. Asimismo, los partes médicos presentados certifican que la enfermera presentaba diversas lesiones físicas totalmente compatibles con haber sido inmovilizada por la fuerza. Como parte de la carga probatoria, se aportó un mensaje de texto que el acusado envió posteriormente a la víctima. En el escrito, el piloto pedía disculpas manifestando textualmente sentir mucho el dolor causado.
Por su parte, el encausado Joey Mawson ha negado de forma rotunda su culpabilidad en las comparecencias judiciales realizadas hasta la fecha. El automovilista había alegado con anterioridad que las relaciones íntimas mantenidas con la cuidadora del Kaiser fueron plenamente consentidas. Durante el desarrollo de la vista oral, el procesado argumentó que no se había percatado en un primer momento del severo estado de embriaguez en el que se encontraba la noche de autos.
El litigio penal ha expuesto de rebote la realidad del régimen médico «extremadamente exigente» que requiere Michael Schumacher en su día a día. El expiloto alemán sufre graves secuelas neurológicas desde el trágico accidente de esquí que padeció a finales de 2013. El abogado de la víctima describió con minuciosidad ante el tribunal el tremendo desgaste físico y emocional que comporta atender las necesidades del expiloto las 24 horas del día.
El hermetismo de la familia y el despido injustificado de la sanitaria agredida
A la complejidad propia de las tareas asistenciales se suma, según el letrado, el estricto muro de silencio que rodea permanentemente a la familia. Los empleados destinados en la residencia tienen terminantemente prohibido realizar cualquier tipo de comentario con sus amigos íntimos sobre su rutina diaria. Esta política de confidencialidad absoluta impone una presión psicológica enorme sobre un personal que debe convivir con el continuo acoso de los medios de comunicación.
A pesar de las severas dificultades del entorno, la defensa de la enfermera recalcó la impecable seriedad y pasión con la que desempeñaba su labor. La dirección médica de la mansión le confiaba habitualmente las tareas más complejas de la rutina diaria de Schumacher. La propia familia del heptacampeón del mundo llegó a reconocer de manera explícita que el desempeño profesional de la sanitaria era perfecto, cubriendo con presteza cualquier carencia de personal.
Sin embargo, el juicio destapó que la mujer fue despedida de sus funciones por el equipo médico un año después de la presunta violación. El abogado defensor denunció públicamente que su representada sufrió un doble golpe al ser agredida y, posteriormente, apartada de su puesto de forma injustificada. Los responsables aclararon en el tribunal que la rescisión de su contrato laboral obedeció a causas totalmente ajenas al incidente de la agresión sexual.
El acusado, Joey Mawson, era considerado una de las grandes promesas emergentes del automovilismo en su país tras proclamarse doble campeón australiano de la categoría S5000. En sus inicios deportivos compartió pistas y rivalidad directa con Mick Schumacher, así como con estrellas de la actual parrilla como Lando Norris y George Russell. Su progresión en los circuitos europeos se estancó por completo antes de verse obligado a regresar de vuelta a Australia.
En la actualidad, la carrera deportiva del piloto australiano se encuentra completamente paralizada en su país de origen. Mawson arrastra una severa inhabilitación oficial para competir en cualquier evento de motor debido a su implicación en un grave escándalo de dopaje. El juicio penal en Suiza afronta ahora su tramo definitivo para esclarecer la verdad de lo ocurrido en la residencia del mito mientras el automovilismo asiste con estupor a los detalles desvelados. @mundiario

