El liderazgo de Francia en el análisis y prevención de conflictos

Francia ha destacado tradicionalmente en el seno de la Unión Europea y en la escena internacional por su capacidad de anticipación a los conflictos. París, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y una de las nueve potencias nucleares del planeta, ha desarrollado una proyección mucho más allá de sus fronteras europeas apoyada en su presencia en sus dependencias y territorios en los cinco continentes, entre los que destacan Guyana (Sudamérica), Guadalupe (Caribe), Reunión (Índico) o Nueva Caledonia (Pacífico), unido a las diversas islas y archipiélagos en distintas latitudes geográficas (islas del Estrecho de Madagascar, Clipperton, Saint Pierre et Miquelon, Polinesia Francesa, etc.). El Palacio del Elíseo, con particular atención bajo el actual presidente de la República, Emmanuel Macron, ha impulsado una activa política exterior tanto en el seno de la Unión Europea —con especial atención a las relaciones de amistad con Berlín, Roma, Madrid y Varsovia— como con regiones con interés y lazos históricos para Francia, como el África subsahariana, Indochina, Oriente Medio y otras áreas geográficas con excolonias francesas.

En este escenario internacional en permanente transformación y con nuevos desafíos geopolíticos, el trabajo de las universidades y centros de investigación ha sido clave para los análisis, estudios y decisiones emanadas desde el Palacio del Elíseo y el Quai d’Orsay, la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores francés enclavada en una bella alameda a las orillas del río Sena. El trabajo de los académicos e investigadores franceses es decisivo para dotar de profundidad estratégica a las políticas desarrolladas por Francia en las últimas décadas, que le han permitido consolidar su liderazgo en Europa y proyectar su posición como potencia global en Naciones Unidas. El CAPRI, Centro de Análisis y Prevención de Riesgos Internacionales, desde su sede central en París, se ha consolidado como uno de los más prestigiosos centros de investigación en el área internacional y diplomática, realizando estudios e iniciativas en el ámbito de las relaciones internacionales y el papel de Francia desde hace más de veinticinco años.

Tea Katukia, con doble nacionalidad georgiana y francesa, fue en su día embajadora de la República de Georgia (2019-2022) ante la República Francesa, el Principado de Mónaco y la Unesco, la agencia de las Naciones Unidas con sede en la capital francesa dedicada a la ciencia y la cultura, y es la actual directora general del CAPRI, el Centro de Análisis y Prevención de Riesgos Internacionales, además de promotora de importantes iniciativas diplomáticas como la «Iniciativa Euroasiática para la Paz y el Desarrollo» (2022). Las tareas de investigación y análisis son tareas esenciales para la política exterior francesa, así como para preservar los intereses económicos, institucionales y culturales en el mundo globalizado del siglo XXI.

Las universidades francesas destacan por su atención a la acción exterior del país tanto en el marco de la Comunidad de la Francofonía —que reúne a las excolonias y países con especiales lazos históricos y culturales con Francia— como, en general, a la acción diplomática a nivel mundial. Francia ha realizado una apuesta continuada en el tiempo —desde las campañas de Napoleón Bonaparte en Egipto hace ya más de doscientos años— por entender y analizar las realidades diplomáticas, institucionales, económicas y culturales de los países con los que ha entrado en relación —o en conflicto—, anticipándose a los actuales «think tanks» anglosajones. En seguimiento a las mejores tradiciones de las universidades y centros de investigación independientes franceses, la labor de análisis y prevención de riesgos internacionales —aplicable tanto para los gobiernos como para las empresas— desarrollada por entidades como CAPRI, el Centro de Análisis y Prevención de Riesgos Internacionales, marca el camino para que Francia —y la Unión Europea en su conjunto— pueda seguir anticipándose a las crisis y desafíos crecientes de la escena internacional del mundo multipolar y globalizado del siglo XXI. @mundiario