El ministro de Seguridad Nacional de Israel pide la pena de muerte para los presos palestinos como «solución» a la superpoblación carcelaria

El ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultranacionalista Itamar Ben Gvir, ha pedido la pena de muerte para los presos palestinos como «solución» a la superpoblación en las cárceles. Las prisiones están experimentando problemas de espacio a raíz de las intensas campañas de detención realizadas por el Ejército desde el inicio de la guerra el pasado octubre. Ben Gvir se ha felicitado en un mensaje en su perfil de la red social X de que se haya aprobado su propuesta de construir otras 936 plazas adicionales para presos de seguridad. Así, ha explicado que esto permitirá a las prisiones israelíes «acoger a más terroristas» a la par que se aporta una «solución parcial». «La pena de muerte para los terroristas es la solución correcta al problema del encarcelamiento», ha zanjado. Noticia Relacionada Análisis estandar Si Rafah, nudo gordiano gazatí Pedro Pitarch Si el Gobierno israelí pretende liquidar la capacidad de Hamás, necesitará un firme apoyo norteamericano Los «presos de seguridad» a los que se refiere el ministro son aquellos detenidos que son sospechosos o que han sido condenados por cometer delitos contra la seguridad israelí de carácter «nacionalista», según la ONG Adalah (Centro Legal para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel). A principios de marzo, las autoridades israelíes tuvieron que liberar a los detenidos administrativos que les quedase un mes de arresto por esa falta de espacio en las cárceles. Es un tipo de detención arbitraria de palestinos utilizada por el Ejército de Israel y que puede renovarse indefinidamente basándose en información secreta bajo la presunción de que los arrestados podrían cometer un delito en algún momento en el futuro, según han denunciado varias ONG de Derechos Humanos como Amnistía Internacional, Human Rights Watch (HRW) o la organización pacifista israelí BTselem.