El FC Barcelona desembarca en territorio parisino con la moral por las nubes gracias a su pleno de once victorias oficiales consecutivas, pero obligado a resolver un laberinto mayúsculo en su retaguardia. Hansi Flick encara el choque más exigente de la fase de liga continental frente al Paris Saint-Germain con la zaga en cuadro, tras perder en una misma jornada a Jules Koundé y Eric García por sendas lesiones padecidas en La Cartuja. El rompecabezas se antojaba crítico ante la baja prolongada de Andreas Christensen, forzando al preparador teutón a recomponer los cimientos de su entramado defensivo para frenar el empuje del campeón galo.
De acuerdo a un análisis hecho por el diario As, dentro de este complejo escenario, el cuerpo médico azulgrana ha brindado un respiro providencial en las últimas horas confirmando la notable mejoría de Gerard Martín. El zaguero de la casa, que tuvo que pedir la sustitución en Sevilla por un severo hematoma en el tendón de Aquiles, ha superado las pruebas físicas y formará de inicio en el eje central junto a Pau Cubarsí. Con Joan García consolidado como guardián intocable bajo los tres palos, la pareja de canteranos asume la titánica misión de neutralizar las acometidas interiores de la escuadra de Luis Enrique.
La reconstrucción de los carriles defensivos también parece perfilada ante el papel testimonial que viene desempeñando Alejandro Balde en los esquemas recientes del preparador germano. La pizarra culé situará a la experiencia de Joao Cancelo en el lateral diestro a pierna natural para frenar las internadas francesas, mientras que el prometedor carrilero Xavi Espart se mantendrá en el flanco izquierdo tras sus solventes intervenciones domésticas, conformando una retaguardia inédita que vivirá una auténtica prueba de fuego al máximo nivel competitivo europeo.
A partir de la línea de contención, el panorama se despeja de forma sustancial para el conjunto catalán, donde Flick dispone de todas sus figuras de primer orden para librar la batalla táctica por la posesión de la pelota. La sala de máquinas contará con la jerarquía indiscutible del tándem formado por Rodri Hernández y Pedri González, encargados de fijar el tempo del encuentro y filtrar balones entre líneas. El único dilema en la medular radica en la elección del tercer integrante, debatiéndose el cuerpo técnico entre el despliegue físico y la llegada de Fermín López o la clarividencia asociativa de Dani Olmo en el último tercio.
El frente ofensivo celebra por todo lo alto el esperado regreso de Raphinha, ausente desde que regresara con molestias físicas de su concentración con la selección brasileña hace dos semanas. El extremo se erige en una pieza angular innegociable gracias a su voracidad en la presión alta y su capacidad anotadora, asumiendo los galones de la capitanía para liderar el ataque junto a la magia desbordante de Lamine Yamal por la banda contraria, una sociedad temible que pondrá a prueba la resistencia de un PSG mermado por la baja de Nuno Mendes.
La apuesta por Gordon y un banquillo de lujo para agitar el partido
Para completar el tridente de ataque en el Parque de los Príncipes, la balanza de Flick se decanta por la verticalidad y el rigor táctico del británico Anthony Gordon en el carril zurdo. El atacante inglés parece ganarle la partida en la antesala del encuentro al velocista Karim Adeyemi, aportando un perfil de desborde y sacrificio defensivo que resulta vital para resguardar la espalda del joven Xavi Espart ante los constantes desdobles ofensivos de los pupilos parisinos.
De este modo, el once probable con el que el Barcelona buscará asaltar el feudo francés quedaría integrado por Joan García en portería; Joao Cancelo, Pau Cubarsí, Gerard Martín y Xavi Espart en la zaga; Rodri, Pedri y Olmo o Fermín en la medular; con un tridente atacante compuesto por Lamine Yamal en la derecha, Raphinha liderando la ofensiva y Anthony Gordon percutiendo desde la izquierda.
La profundidad de la plantilla azulgrana permitirá además al estratega alemán guardarse recursos de altísimo impacto en el banquillo para alterar el guion del partido en el segundo acto. Alternativas de primer nivel como el propio Karim Adeyemi, el talento recuperado de Gavi y Frenkie de Jong, la frescura de Fermín y el olfato goleador de Gabriel Jesús garantizan pólvora y variantes tácticas suficientes ante cualquier eventualidad que depare el choque.
El planteamiento de Flick buscará discutirle abiertamente la hegemonía del esférico al conjunto local, asumiendo que ceder terreno sin balón con una línea defensiva improvisada representaría una concesión suicida ante un bloque con tanta pegada. La sincronización entre Rodri y Pedri para desarticular la primera línea de presión del PSG marcará el ritmo de una velada donde el Barcelona aspira a dar un golpe de autoridad que resuene en todo el continente antes de encarar El Clásico.
El examen de París servirá como termómetro definitivo para medir la madurez del proyecto culé en este arranque de temporada. Con Raphinha de vuelta a los mandos, la inspiración desatada de Lamine Yamal en vísperas del Balón de Oro y una retaguardia dispuesta a rebelarse contra las bajas, el Barcelona salta al tapete francés decidido a demostrar que sus aspiraciones de reinar en Europa están por encima de cualquier adversidad médica. @mundiario
