El teatro se reanima

Avanzando hacia la primavera, se vigorizan los esfuerzos combativos. En el Donbass, centro de gravedad de las operaciones desde finales del 2022, las tropas rusas, engrosadas sus filas con la incorporación de nuevos combatientes, procedentes de la movilización de reservistas y del reclutamiento ordinario, están desarrollando, desde finales de enero, robustos ataques de reconocimiento hacia el oeste, a lo largo de la línea Soledar-Bajmut-Donetsk-Avdivka-Marinka-Vuhledar. Probablemente, tratan de identificar los puntos ucranianos más sensibles ―fortalezas y vulnerabilidades, en los aproximadamente 120 kilómetros de esa línea de frente. Tales ataques podrían confirmar la proximidad de la anunciada «ofensiva de primavera». Aunque no es descartable que fuera un señuelo ruso para intentar progresar por otros frentes. En todo caso, las tropas ucranianas resisten bravamente atrincheradas en esa línea sin aparente intención, por el momento, de pasar a la ofensiva. A dos semanas de cumplirse el primer año de contienda, el escenario parece un ‘déjà vu’. Moscú vuelve a tener prisa por resolver favorablemente el conflicto, tratando de rematar la presencia de sus tropas en todo el Donbass. Para ello, resulta imperativo penetrar en el trapecio Sloviansk-Kramatorsk-Kostiantynivka-Artemivsk (Bajmut). Zona de terreno que ya, en el artículo ‘Creciente valor de Artemivsk (Bajmut)’, el 25 de mayo del 2022, describía como de «vital importancia» y donde «se decidirá la gran batalla del Donbass que, de resultar exitosa para las tropas rusas, abriría la puerta a la posibilidad de una subsiguiente penetración hacia el codo del Niéper (Dnipropetrovsk―Zaporiyia)». Kiev, por su parte, ha regresado a la estrategia de resistir a toda costa sobre el terreno, tanto para negar tal penetración de las tropas rusas, como para desgastarlas y dar tiempo a la llegada de nuevos armamentos. Tras los carros de combate pesados, se anuncian remesas de armas más potentes que las hasta ahora transferidas, tales como bombas planeadoras (GLSDB) norteamericanas, que duplicarán el alcance de las piezas de artillería actuales. La senda ‘escalatoria’ parece ampliarse nuevamente. Para confirmarlo, habrá que esperar a la reunión de Grupo de Contacto para ayuda a Ucrania, que está prevista celebrarse en los márgenes de la ministerial de la OTAN, en Bruselas, los próximos 14-15 de febrero. SOBRE EL AUTOR PEDRO PITARCH El autor es teniente general retirado del Ejército de Tierra. Fue jefe del Eurocuerpo y de la Fuerza Terrestre y director general de Política de Defensa en el Gobierno de Zapatero. Ocupó la jefatura de la División de Estrategia y Cooperación Militar del Estado Mayor de la Defensa, así como de la División de Logística del Mando Supremo de la OTAN.