El PSG dejó de parecer invencible en el momento más inesperado. El Olympique de Lyon asaltó el Parque de los Príncipes con un plan valiente y una ejecución brillante liderada por Endrick, que firmó una actuación total para tumbar al líder de la Ligue 1 y agitar el campeonato.
El brasileño marcó el camino desde el inicio. Su gol, potente y preciso, abrió una brecha en la defensa parisina y confirmó que el Lyon había salido sin complejos. Poco después, el propio Endrick volvió a aparecer, esta vez como asistente, para culminar un contragolpe letal que dejó el 0-2 en apenas quince minutos.
El PSG reaccionó desde el dominio, monopolizando la posesión y acumulando ocasiones. Sin embargo, se encontró con un muro inesperado en la figura de Dominik Greif, decisivo bajo palos. Incluso Gonçalo Ramos falló un penalti en un primer tiempo que ya anticipaba una noche torcida para los de Luis Enrique.
La segunda mitad fue un asedio constante de los parisinos, con cambios ofensivos y múltiples llegadas, pero sin eficacia. Ni Dembélé, ni Kvaratskhelia ni el resto del arsenal ofensivo lograban superar a un Lyon sólido, ordenado y preparado para resistir hasta el final.
El gol de Kvaratskhelia en el añadido solo sirvió para maquillar el resultado. El PSG sigue líder, pero pierde parte de su aura. El Lyon, por su parte, sale reforzado y se mete de lleno en la pelea por la Champions, con un Endrick que ya no es promesa: es presente. @mundiario
