El mercado de fichajes empieza a calentarse y Bradley Barcola vuelve a situarse en el epicentro. El delantero del PSG ha reactivado todas las alarmas tras cambiar de agente y abrir la puerta a posibles movimientos, con el FC Barcelona como uno de los clubes atentos a su situación.
Según informan medios franceses, el futbolista galo decidió romper con Jorge Mendes y ponerse en manos de Moussa Sissoko, representante también de Ousmane Dembélé. Un cambio que no ha pasado desapercibido y que ha coincidido con tensiones en las negociaciones para renovar su contrato con el conjunto parisino.
Aunque Barcola tiene vínculo hasta 2028, su entorno no cierra la puerta a una salida si aparece una oferta importante. En este escenario, el Barça ha vuelto a aparecer como posible destino, en parte impulsado por la necesidad de reforzar el ataque ante la incertidumbre con Lewandowski.
Sin embargo, la operación no es sencilla. Desde Sport aseguran que el PSG no está dispuesto a negociar por menos de 80 millones de euros, una cifra que complica cualquier intento del club azulgrana, condicionado por su margen salarial y su situación económica.
Más allá del interés real, también existe la sospecha de que el entorno del jugador esté utilizando el nombre del Barça para presionar al PSG en las negociaciones. Sea estrategia o realidad, Barcola ha logrado su objetivo: convertirse en uno de los grandes protagonistas del próximo mercado. @mundiario
