Ilia Topuria lleva tiempo jugando a lo que solo juegan los elegidos: retar al destino. En medio de los rumores sobre un posible combate con Islam Makhachev, apareció una voz cargada de advertencia. Movsar Evloev, amigo del daguestaní, aseguró que para El Matador sería una apuesta suicida. “Si Ilia pelea contra Makhachev, lo perderá todo”, declaró en un artículo publicado por el diario *Marca*.
Evloev no habló desde la duda, sino desde la convicción. En su análisis, Topuria tiene potencia suficiente para competir en peso ligero e incluso para tumbar a Justin Gaethje. “Si Topuria toca a Justin, lo noqueará”, afirmó. Pero cuando la conversación giró hacia Makhachev, el tono cambió: “Eso no va a suceder. Islam es enorme y está en otro nivel”. Un golpe directo al ego del campeón hispanogeorgiano, que vive precisamente de desafiar certezas.
La clave está en el salto de categoría. Makhachev dejó vacante el cinturón de peso ligero para subir al wélter y allí se convirtió en doble campeón, transformando también su físico. No hablamos del Islam de siempre, sino de uno más grande, más fuerte y adaptado. En ese contexto, el riesgo para Topuria no es solo perder: es perder su invicto y su narrativa de campeón total.
Aun así, Topuria no se esconde. Según recordó Marca, él mismo ha repetido que su pelea favorita para el legado sería precisamente contra Makhachev. Porque para él la grandeza no se mide en defensas cómodas, sino en saltos imposibles. Ya lo demostró cuando noqueó a Charles Oliveira para convertirse en el primer doble campeón invicto de la UFC. Su carrera, en definitiva, se construye sobre la palabra “imposible”.
Por eso el combate parece inevitable. Islam ha dejado la puerta abierta a enfrentarse a Topuria en la mega cartelera de la Casa Blanca del próximo 14 de junio, aunque lo normal sería que defendiera antes. En cualquier caso, la UFC sabe que los negocios mandan: si hay una pelea que vende como una guerra mundial, es esta. Y entonces sí: o Topuria lo pierde todo… o lo gana todo de golpe. Porque en esta historia no hay término medio. @mundiario
