El Mundial 2026 no solo mide el rendimiento futbolístico de los clubes, también su capacidad para generar ingresos a través de sus internacionales. Y en ese terreno, según informa el diario As, el fútbol español llega en clara desventaja. Real Madrid y Atlético, dos instituciones históricas, aparecen muy lejos de los grandes colosos europeos en número de convocados. Una señal deportiva… y un golpe económico.
El Madrid, con apenas diez jugadores en la Copa del Mundo, cae hasta la 14ª posición del ranking de clubes con más representantes. Un dato que refleja una temporada complicada, marcada por lesiones, irregularidad y una plantilla que ha perdido peso internacional. El Atlético, con doce, tampoco logra situarse entre los cinco primeros.
Mientras tanto, el FC Barcelona mantiene cierto músculo competitivo con quince convocados, aunque sigue lejos de los gigantes que dominan el panorama. El Manchester City, con diecinueve, y el Bayern, con dieciocho, lideran con autoridad. Son los clubes que más talento aportan y, por tanto, los que más dinero recibirán de la Fifa durante el torneo.
La cifra es contundente: 10.000 euros por jugador y día. En un Mundial que será el más largo de la historia, la diferencia entre tener diecinueve convocados o tener diez puede traducirse en millones. El City, por ejemplo, podría superar los seis millones de euros si sus futbolistas avanzan lejos. El Madrid, en cambio, rondará los tres millones.
El contraste es evidente y refleja un cambio de ciclo. Los clubes españoles, antaño dominadores del fútbol europeo, ya no son los que más talento aportan a las selecciones. Y eso, además de prestigio, implica renunciar a una cantidad millonaria que antes parecía garantizada.
Un síntoma deportivo y económico
El Barça es el único que mantiene cierta competitividad en este terreno, aunque sin alcanzar a los gigantes de la Premier o la Bundesliga. Sus 15 convocados lo sitúan en una zona intermedia, suficiente para generar ingresos importantes, pero lejos de los números que manejan City, Bayern, PSG o Arsenal.
El Atlético, con 12, queda atrapado en un limbo: ni compite con los grandes ni cae al nivel de clubes menores. Su representación es digna, pero insuficiente para un club que aspira a estar entre los mejores de Europa. Y el Madrid, con solo 10, firma una de sus cifras más discretas en décadas.
La millonada que se escapa no es solo un asunto contable. También es un reflejo de la pérdida de protagonismo internacional de las plantillas españolas. Menos convocados significa menos jugadores considerados élite por sus selecciones. Y eso, a largo plazo, afecta al prestigio y al atractivo del club.
El City y el Bayern, en cambio, consolidan su dominio. No solo ganan en el campo, también ganan fuera de él. Sus plantillas están repletas de internacionales que garantizan ingresos constantes y una presencia global que refuerza su marca. Es un círculo virtuoso que España ha dejado de liderar.
El Mundial 2026, antes de empezar, ya ha dejado un mensaje claro: el fútbol español ha perdido peso en la élite. Y mientras los gigantes europeos convierten la Copa del Mundo en una fuente de ingresos, Madrid y Atlético ven cómo una millonada se les escapa entre los dedos. @mundiario
