Heroica victoria de Mikel Landa en la etapa reina el día que Mas sentencia La Vuelta

El ciclismo español vivió una jornada memorable en la etapa reina de La Vuelta con el regreso a la cumbre de Mikel Landa y la sentencia definitiva de la clasificación general a manos de Enric Mas. El corredor alavés se impuso en la durísima cima del Collado del Alguacil, rompiendo una sequía de once años sin alzar los brazos en la ronda hispana y devolviendo la ilusión a la afición.

Landa construyó su triunfo a base de fe, pundonor e instinto. Tras arrancar la jornada con dudas sobre su estado físico, el ciclista vasco completó una remontada épica desde un numeroso grupo perseguidor hasta conectar con la cabeza de carrera a 50 kilómetros de la línea de meta.

La jornada montañosa se endureció con los constantes ataques de Richard Carapaz en el grupo de los favoritos. Sin embargo, en el tramo decisivo de la jornada, Landa demostró mantener las mejores piernas al coronar en primera posición el Puerto de El Duque junto a Tobias Halland Johannessen y Ramses Debruyne.

En las exigentes rampas del Collado del Alguacil, el corredor alavés impuso su ritmo característico para soltar a sus compañeros de fuga. Con la mirada fija en la cima y un pedaleo constante, Landa cruzó la meta en solitario levantando los brazos hacia el cielo granadino.

Por su parte, Enric Mas aguantó sin contratiempos los escasos movimientos entre los hombres de la clasificación general. El corredor balear controló los acelerones de sus rivales y dejó prácticamente visto para sentencia el maillot rojo a falta de la jornada festiva por la capital.

El regreso del Landismo en el día más salvaje de la montaña

La victoria de Mikel Landa supone una reconciliación emocional con una filosofía de entender el ciclismo basada en la pasión y el ataque instintivo. Hacía más de cinco años que el corredor no sumaba un triunfo de etapa en el calendario profesional y once desde su última alegría en La Vuelta.

Detrás de la escapada ganadora, la batalla por las plazas del podio ofreció muy pocas novedades entre los candidatos finales. Únicamente el austríaco Felix Gall probó fortuna en los kilómetros finales en un intento por arrebatarle la segunda posición de la tabla a Primoz Roglic.

El control ejercido por el equipo del líder evitó cualquier tipo de sorpresa en los tramos más escarpados del recorrido. Mas respondió con solvencia a cada cambio de ritmo para certificar su primer gran triunfo en la ronda española.

La gesta vivida en las cumbres andaluzas quedará grabada como una de las páginas más emotivas de la presente edición. El ciclismo nacional celebra un doblete histórico que combina la épica romántica de Landa con la solidez estratégica del nuevo campeón.

La ronda española afronta su desenlace con todo resuelto en los puestos de honor. Madrid coronará de forma oficial a Enric Mas en una fiesta completa para la afición tras el recital brindado en la alta montaña. @mundiario