Al joven se le imputaba el atropello a policías durante una protesta el 1 de julio del año pasado y llevar una bandera con la consigna «Liberar Hong Kong, la revolución de nuestro tiempo», muy popular en las manifestaciones. Al estrellar su moto contra los agentes «puso en grave peligro la seguridad pública», asegura el veredicto al justificar la condena por terrorismo. «Condenamos al acusado por ambos cargos», dijo la juez Esther Toh.
Tong Ying-kit, que se había declarado inocente, conocerá más adelante la pena impuesta por estos hechos, que ocurrieron un día después de la promulgación de la ley de seguridad nacional para Hong Kong. El juicio de 15 días se realizó sin jurado, un cambio en la tradición legal del centro financiero. Los tres jueces que fallaron fueron designados por las autoridades locales para juzgar los crímenes de seguridad nacional.
Más de 60 personas han sido acusadas en virtud de esta ley, incluidos algunos de los más reconocidos activistas prodemocracia como Jimmy Lai, dueño del clausurado diario Apple Daily. La mayoría esperan su juicio en prisión.
Los analistas consideran que el fallo de este martes muestra que la justicia de esta ciudad semiautónoma interpreta la ley de seguridad de forma amplia, en la línea de la de China continental, más autoritaria. En la China continental, los opacos tribunales responden ante el gobernante Partido Comunista y la condena está prácticamente asegurada en los casos políticos o sobre seguridad nacional.
Hong Kong cuenta con un sistema legal propio, reconocido internacionalmente y que es la base de su condición de centro financiero. Esta legislación ha transformado radicalmente el panorama político y legal de la ciudad, a la que China prometió que podría mantener las libertades clave y la autonomía después del fin del dominio británico en 1997.

