La violencia se apodera una vez más de Bagdad y deja más de 20 muertos. La Zona Verde se ha convertido a lo largo de la noche en un campo de batalla en el que se enfrentan los seguidores de Muqtada Al Sadr con las fuerzas de seguridad. Los iraquíes están de nuevo al borde del abismo y tras superar el conflicto con Estados Unidos, el choque sectario entre suníes y chiíes, la guerra contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), ahora se enfrentan a un duelo directo entre las facciones armadas chiíes, una auténtica guerra civil. Noticia Relacionada estandar No Al menos 23 muertos en Irak tras el anuncio de que Al Sadr deja la política Francisco de Andrés Fanáticos seguidores del líder chií nacionalista asaltan la sede del Gobierno La violencia se desató cuando Al Sadr hizo pública su decisión de abandonar la política. No es la primera vez que el influyente religioso hace este mismo anuncio, pero el efecto que ha tenido entre los suyos ha sido sísmico. A los pocos minutos cientos de seguidores armados se dirigieron a la Zona Verde y comenzaron a asaltar edificios públicos. No hay que olvidar que Al Sadr contaba con el Ejército del Mahdi durante la ocupación de Estados Unidos y que ahora tiene a las Brigadas de la Paz, una de las principales milicias del país cuyo papel fue clave en la lucha contra el EI. Bloqueo político El anuncio de Al Sadr llega casi un año después de las elecciones que ganó el bloque dirige. Los iraquíes acudieron a las urnas en octubre, pero desde entonces las formaciones políticas han sido incapaces de alcanzar acuerdos para formar gobierno. El partido de Al Sader, una figura que combina su liderazgo político con el espiritual, obtuvo 73 escaños, pero ha sido incapaz de sumar apoyos para hacerse con la mayoría necesaria en un hemiciclo con 329 representantes. Ante la imposibilidad de gobernar el país, Al Sadr decidió retirar sus diputados de la cámara antes del verano, un movimiento que dejó a la coalición denominada ‘Marco de Coordinación’ como principal fuerza. El chiismo político está dividido. Al Sadr se erige en el abanderado del nacionalismo iraquí, mientras que el resto de partidos del ‘Marco de Coordinación’ tienen una conexión directa con Irán y cuentan también con sus respectivos brazos armados, lo que amenaza con un choque entre milicias en el actual escenario. A finales de julio los seguidores de Al Sader ocuparon el parlamento del país, pero en esos días no hubo choques con las fuerzas de seguridad. Irán ha cerrado sus fronteras con Irak y diferentes aerolíneas de la región han cortado sus conexiones con Bagdad. En cada una de sus intervenciones públicas, el portavoz de Al Sadr no pierde la ocasión de acusar a sus detractores de «falta de patriotismo» por su vínculo directo con Teherán.

