El elemento más relevante de la investigación no es únicamente que un piloto atacara con un cuchillo a su compañero, sino qué pretendía conseguir mientras el avión se encontraba en pleno vuelo. La aeronave transportaba a unos 170 pasajeros israelíes y, mientras sobrevolaba Jordania, comenzó a perder altura de forma brusca.
La situación obligó a activar procedimientos de emergencia. Tras el ataque, un piloto de reserva logró recuperar el control del aparato y modificar su trayectoria para buscar un aeropuerto alternativo. Finalmente, el avión aterrizó en Tabuk, Arabia Saudí.
Ese cambio de rumbo es precisamente uno de los aspectos que deberán aclarar los investigadores. Israel sostiene que pudo existir una intención de estrellar el avión, pero esa hipótesis todavía debe ser respaldada por pruebas. El presidente estadounidense, Donald Trump, también introdujo cautela al señalar que el atacante podía haber actuado por motivos terroristas o por razones personales.
La diferencia entre ambas posibilidades es fundamental. Una acción planificada por una organización implicaría una investigación de seguridad nacional mucho más amplia que un ataque cometido de manera individual.
Israel quiere conocer si hubo una conexión con Irán
El Gobierno de Benjamín Netanyahu ha elevado la posibilidad de que detrás del episodio pudiera existir una estructura organizada. El primer ministro israelí ha planteado públicamente si el piloto contó con cómplices o si Irán pudo desempeñar algún papel.
Por ahora, sin embargo, esa conexión no ha sido demostrada. De hecho, las primeras informaciones manejadas en Israel apuntaban a que el piloto pudo haber actuado por iniciativa propia.
La investigación tendrá que determinar también sus antecedentes, sus comunicaciones, sus movimientos y cualquier posible indicio que permita reconstruir qué sucedió antes de que atacara a su compañero. El hecho de que llevase alrededor de ocho meses trabajando para Flydubai será otro elemento que previsiblemente será analizado.
Emiratos Árabes Unidos ha abierto su propia investigación porque el avión pertenece a Flydubai y está registrado bajo jurisdicción emiratí. Las autoridades del país serán las encargadas de recopilar las pruebas y establecer las circunstancias del incidente.
El ataque también altera las conexiones con Tel Aviv
Más allá de las pesquisas, el episodio ya ha tenido consecuencias prácticas. Flydubai suspendió temporalmente sus vuelos entre Dubái y Tel Aviv mientras continúa la investigación.
La decisión afecta a pasajeros que quedaron sin conexión y obligó a las compañías israelíes El Al, Arkia e Israir a preparar vuelos de repatriación. El incidente, además, vuelve a colocar la seguridad de las rutas hacia Israel en el centro de atención, especialmente en un contexto regional marcado por una elevada tensión política y militar.
Los dos pilotos permanecen hospitalizados. El piloto que resultó herido, identificado por la Embajada de India en Arabia Saudí como Smit Machchhar, se encuentra estable y acumula 13 años de experiencia profesional.
Ahora la cuestión principal será separar los hechos comprobados de las hipótesis. La trayectoria del avión, las comunicaciones de la tripulación, las declaraciones del atacante y las pruebas recopiladas por Emiratos serán determinantes para saber si se trató de una agresión aislada o de algo mucho más organizado. @mundiario
