João Félix reivindica su etapa en el Atlético y sueña con volver a LaLiga

El atacante portugués João Félix ha repasado sin tapujos su convulsa trayectoria deportiva en una entrevista concedida al diario As. Asentado actualmente en las filas del Al-Nassr saudí y compartiendo vestuario con Cristiano Ronaldo, el futbolista luso mantiene inalterable su condición de fichaje más caro en la historia del Atlético de Madrid. Lejos de alimentar la polémica que rodeó su traumática salida del conjunto rojiblanco, el mediapunta defendió su paso por la capital española y aseguró no arrepentirse de aquella costosa operación.

La estancia del talento de Viseu en el Riyadh Air Metropolitano estuvo marcada por un constante contraste entre chispazos de clase y pronunciadas desconexiones sobre el verde, un paralelismo que hoy muchos trazan con el rendimiento inicial de Julián Alvarez. Pese a que la afición colchonera no guarda un recuerdo grato de sus últimos gestos, João Félix enfatizó que su compromiso profesional fue total y rescató el aprendizaje adquirido bajo las órdenes de Diego Pablo Simeone.

«No me arrepiento de mi paso por el Atlético. Viví momentos muy bonitos e importantes allí. Me sirvió para madurar. No lamento en absoluto mi llegada a Madrid a una edad tan temprana», explicó el internacional portugués. En su balance personal, el luso quiso dar valor al título liguero conquistado en la campaña 2020-21, asumiendo con naturalidad la irregularidad inherente a su estilo de juego en un esquema táctico tan exigente en tareas de repliegue defensivo.

«Como siempre he dicho, nunca dejé de intentar hacer lo mejor para mí y para el equipo. Intenté ayudar siempre que pude. Como todo en la vida, un jugador pasa por altibajos, aunque por supuesto me habría gustado tener más momentos positivos de los que tuve en el Atlético», subrayó el futbolista, quien considera que el esfuerzo nunca estuvo ausente más allá de que la relación contractual terminara desgastándose con el paso de los cursos y las cesiones.

El recuerdo más afectuoso de su paso por el fútbol español queda reservado para el FC Barcelona, donde militó a préstamo cumpliendo un anhelo compartido con su entorno más cercano. «Solo jugar en el Barcelona me hizo muy feliz… Estoy muy contento de haber vestido la camiseta del Barça, que era un sueño de infancia mío, de mi padre y de mi hermano», reconoció al rememorar su etapa en Montjuïc, dejando constancia del impacto emocional que supuso defender la elástica culé.

La ambición de regresar a LaLiga y el veto al Bernabéu

De cara a los próximos años de su carrera profesional, el portugués no esconde su intención de emprender el viaje de vuelta hacia los torneos de máxima exigencia en el Viejo Continente, situando a la competición española en la cima de sus prioridades. En ese horizonte, el club catalán vuelve a posicionarse como su destino predilecto por delante de cualquier otro proyecto deportivo de la élite europea.

«Barcelona, Real Madrid o Atlético son equipos que a la gente le gusta ver, pero por supuesto yo sigo más al Barcelona», reveló al analizar el seguimiento que realiza de los grandes clubes continentales. El atacante reconoció que el fútbol desplegado por la entidad blaugrana continúa siendo el que más le seduce como espectador y como profesional.

Asimismo, João Félix cerró de manera tajante cualquier hipotética opción de recalar en el Santiago Bernabéu en el futuro. Consciente del peso de sus palabras y de la animadversión que suscitaría en las dos hinchadas que defendió en el pasado, el mediapunta descartó de raíz una propuesta merengue señalando que, tras haber defendido los colores del Atlético y del Barcelona, vestir de blanco le convertiría «en el mayor traidor de la historia».

Sus números con el Al Nassr

Desde su salida de la Premier League rumbo a Oriente Medio, João Félix ha encontrado la continuidad que tanto se le resistía en la élite europea. Su impacto numérico habla por sí solo: el atacante portugués acumula 30 goles y 22 asistencias en apenas 55 compromisos oficiales, registros de primer nivel que confirman su vigencia ofensiva y su facilidad innata para inclinar la balanza en el último tercio de campo.

Su travesía por el fútbol saudí se ha erigido en una estación de paso estratégica, un entorno idóneo para reencontrar la confianza, afilar su capacidad de desborde y recuperar el colmillo de cara a portería. Lejos de la asfixia mediática cotidiana y del escrutinio constante que marcaron sus etapas en Madrid, Londres o Barcelona, el luso ha podido reconstruir su mejor versión con regularidad de juego e influencia directa en el marcador.

A sus 26 años, João Félix sabe que el tiempo juega a su favor y que su periplo asiático no es un retiro prematuro, sino una plataforma de relanzamiento. El internacional portugués confía plenamente en que sostener estas cifras le permitirá mantenerse en los informes de las secretarías técnicas del Viejo Continente, a la espera del momento propicio para protagonizar un retorno estelar a los campeonatos de mayor linaje de Europa. @mundiario