Jude Bellingham emula a Pelé y mete a Inglaterra en semifinales del Mundial

El fútbol de selecciones suele coronar a los futbolistas que no se arrugan cuando el escenario y las papas queman. A falta de la mejor versión de Harry Kane, la selección de Inglaterra se abrazó con fervor al rendimiento superlativo de Jude Bellingham para certificar su clasificación a las semifinales. El capitán y máximo referente de los Three Lions no tuvo su jornada de gracia en el choque de cuartos de final frente a Noruega, pero su joven compañero de vestuario asumió con naturalidad los galones de mando.

El compromiso disputado sobre el césped del Hard Rock Stadium de Miami arrancó con curvas pronunciadas para el combinado dirigido por el cuerpo técnico británico. La escuadra escandinava se adelantó en el marcador gracias a un auténtico golazo de Andreas Schjelderup en el minuto treinta y seis de la primera parte. El impacto espoleó los ánimos de los noruegos, pero la alegría les duraría relativamente poco ante la irrupción estelar del centrocampista del Real Madrid.

Bellingham firmó el tanto del empate a uno tras culminar una espectacular jugada colectiva iniciada en la banda por Anthony Gordon. El extremo inglés desbordó con velocidad a su par y filtró un balón preciso hacia la posición del «diez», quien se introdujo en el área con determinación. Con una frialdad asombrosa ante la salida del arquero, el mediapunta conectó un zurdazo cruzado inapelable que se coló en el fondo de las mallas contrarias.

Ya en el segundo tiempo, el enfrentamiento estuvo caracterizado por una dosis extrema de suspense y tensión, convirtiéndose en un auténtico carrusel de emociones. El videoarbitraje tuvo que intervenir de forma decisiva hasta en dos ocasiones para anular sendas acciones de gol, invalidando una jugada prohibida para cada uno de los combinados. A pesar de las intensas acometidas de ambos bandos, el marcador no se movió, lo que obligó a disputar una prórroga de infarto.

Corría el minuto ciento seis del tiempo suplementario cuando los más de treinta mil ingleses presentes en las gradas de Miami empezaron a entonar al unísono el mítico ‘Hey Jude’ de The Beatles. Un error inesperado en la retaguardia de los Leones provocó el desenlace definitivo: un potente remate inglés fue despejado de forma deficiente por el guardameta Ørjan Nyland. El rechace fue cazado con oportunismo por Bellingham, quien mandó el balón a la red para firmar el definitivo dos a uno.

En los altares de la historia junto a Pelé y las leyendas de los Mundiales

Más allá de las controversias lógicas del arbitraje, este partido siempre será recordado en los anales por la exhibición individual del futbolista de Stourbridge. Con apenas veintitrés años y doce días, el mediapunta británico se ha convertido en el segundo jugador más joven en marcar dos o más goles en partidos consecutivos de la fase eliminatoria de un Mundial. Semejante hazaña de precocidad no se veía en la gran cita planetaria desde que Pelé lo lograra con Brasil en la edición de Suecia 1958.

Con las dos dianas firmadas en el feudo de los Miami Dolphins, la estrella de los Three Lions consolida una racha histórica tras su anterior doblete frente a México en el Estadio Azteca. Bellingham ya suma un total de seis tantos en su casillero del campeonato, una cifra que le mete de lleno en la pelea por la Bota de Oro. Además, estos registros le permiten empatar con su compañero Harry Kane, conformando una de las duplas ofensivas más temibles del planeta.

El impacto estadístico de su actuación en territorio norteamericano le permite igualar a James Rodríguez como el centrocampista con más goles en una única edición de la Copa del Mundo. Asimismo, el futbolista inglés ha logrado dar caza a la marca histórica de Gary Lineker establecida en México 1986 como el británico con más dianas en un gran torneo. Su tremendo despliegue físico y su llegada desde la segunda línea han desarbolado por completo los planteamientos defensivos rivales.

Las semifinales de la Copa del Mundo esperan ahora a una Inglaterra que ha aprendido a sufrir y a resolver los contratiempos con auténtica jerarquía de campeona. La moral del vestuario se encuentra por las nubes tras confirmar que el proyecto deportivo posee variantes de sobra cuando los delanteros habituales no tienen el día de cara a portería. La afición de las islas se encomienda al talento de su nuevo referente espiritual para romper una sequía histórica de títulos.

El panorama internacional se rinde ante la madurez de un futbolista que está liderando la candidatura de su país con una personalidad arrolladora sobre el verde. Las próximas horas serán vitales para la recuperación física del plantel antes de afrontar el penúltimo peldaño de la gloria mundialista. Con Bellingham en estado de gracia y emulando los registros de O Rei, el sueño de llevar el trofeo de vuelta a casa está más vivo que nunca. @mundiario