Julián Alvarez y el reto de volver a conquistar a los atléticos

El mercado terminó y con él desapareció la salida que Julián Alvarez buscó durante buena parte del verano. El delantero continuará en el Atlético de Madrid y vuelve a estar disponible para Diego Simeone, que lo ha incluido en la convocatoria para visitar este sábado a las 16:15 horas al Athletic en San Mamés. Ahora comienza una situación bastante más complicada que encontrar un nuevo equipo: volver a sentirse importante donde quiso dejar de estar.

Su continuidad resuelve únicamente la parte contractual del problema. Julián había expresado públicamente su intención de abandonar el Atlético y el Barcelona apareció como el destino que más le atraía, pero la operación nunca llegó a producirse. El cierre del mercado dejó al argentino en Madrid y convirtió una posible despedida en una convivencia obligatoria durante, al menos, los próximos meses.

El primer movimiento ya se ha producido. Después de varios días fuera del trabajo colectivo por una indisposición, Julián se reincorporó al grupo y ha completado con normalidad la última semana de entrenamientos. Simeone ha valorado positivamente su respuesta y confirmó que estará disponible en Bilbao, entendiendo todo lo sucedido durante el verano como una situación de la que el delantero debe aprender.

Eso no significa que vaya a recuperar automáticamente el lugar que tenía. El Atlético ganó 3-1 al Sevilla sin Julián y acaba de incorporar a Jonathan David, cedido por la Juventus para esta temporada. Simeone dispone ahora de más alternativas ofensivas y el argentino deberá recuperar su jerarquía a través de su rendimiento, no simplemente por lo que representó anteriormente dentro de la plantilla.

La segunda reconstrucción será probablemente más compleja. La relación con una parte de la afición quedó deteriorada durante el verano. Su voluntad de marcharse, las semanas de incertidumbre y su preferencia por continuar su carrera lejos del Metropolitano chocaron con el cariño que había recibido desde su llegada. Permanecer en el club no elimina automáticamente todo lo ocurrido durante los últimos meses.

Ahí aparece una situación que el fútbol ha repetido muchas veces: el rendimiento puede modificar rápidamente una relación dañada. Paulo Futre resumió estos días lo que espera una parte del entorno rojiblanco al señalar que el perdón no llegará con palabras, sino con goles. Julián tiene suficiente nivel para volver a convertirse en uno de los futbolistas decisivos del equipo, pero necesitará demostrar también que su permanencia no se ha convertido en una temporada de transición antes de intentar marcharse nuevamente.

San Mamés supone el primer escenario para comenzar ese proceso. No necesita marcar tres goles ni recuperar todo lo perdido en una tarde, pero sí empezar a ofrecer respuestas deportivas. Después llegarán Liverpool en Champions, Real Sociedad, Osasuna y el derbi frente al Real Madrid. El calendario no le concederá demasiado tiempo para instalarse en una situación indefinida.

También será importante la gestión de Simeone. El entrenador ha evitado convertir el conflicto en una ruptura definitiva y ha recuperado al futbolista en cuanto volvió a trabajar con normalidad. Ahora deberá decidir cuánto protagonismo le concede y, sobre todo, cómo vuelve a integrarlo en un ataque que ha cambiado durante su ausencia. Julián continúa siendo uno de los delanteros con mayor capacidad de la plantilla, pero esa condición tendrá que volver a trasladarla al campo.

El mercado ya decidió por Julián Alvarez: seguirá siendo jugador del Atlético. Lo que ocurra a partir de ahora depende mucho más de él. San Mamés abre una segunda etapa que no necesita declaraciones ni promesas. Necesita rendimiento, implicación y tiempo. Solo así podrá recuperar primero su sitio y después una relación con el Metropolitano que hace apenas unos meses parecía mucho más sencilla. @mundiario