Keiko inaugura la segunda etapa del fujimorismo con un giro económico y diplomático en Perú

Perú se prepara para abrir una nueva etapa política con la investidura de Keiko Fujimori, vencedora de las elecciones presidenciales por un estrecho margen de menos de 50.000 votos y llamada a poner fin a una década de crisis institucional que se ha llevado por delante ocho mandatarios en cinco años, los cambios constantes de Gobierno y la fragmentación de una clase política desacrediata por la sociedad peruana.

La ceremonia de transmisión de mando, prevista para este martes con motivo de las Fiestas Patrias, marcará el regreso del fujimorismo al poder casi tres décadas después de que Alberto Fujimori abandonara la Presidencia en medio de un escándalo de corrupción que derivó posteriormente en una condena de 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y otros cargos.

A pocas horas de asumir el cargo, la presidenta electa ha comenzado a definir el perfil de un Gobierno que pretende imprimir un cambio de rumbo tanto en la economía como en la política exterior del país. El principal nombramiento anunciado por Fujimori es el de Elmer Cuba como ministro de Economía.

Economista de amplia trayectoria, exdirector del Banco Central de Reserva y fundador de la consultora Macroconsult, Cuba llega al Ejecutivo con el objetivo de impulsar reformas que permitan reactivar el crecimiento y preservar la estabilidad macroeconómica que históricamente ha distinguido a Perú frente a otros países de la región.

El futuro ministro ha adelantado que revisará aquellas normas que, a su juicio, comprometen la sostenibilidad fiscal y buscará que la recuperación económica se traduzca en una mejora efectiva del poder adquisitivo de la población. Su desafío no será menor. Aunque el Banco Central elevó recientemente su previsión de crecimiento para este año hasta el 3,4 %, la economía continúa condicionada por la desaceleración de sectores estratégicos, especialmente la pesca, muy afectada por el fenómeno de El Niño. Además, el Ejecutivo deberá responder a la emergencia climática que mantiene bajo estado de emergencia a cerca del 40 % de los distritos del país.

Galarreta pilotará el Gobierno

La coordinación política del Ejecutivo recaerá sobre Luis Galarreta, designado presidente del Consejo de Ministros y uno de los colaboradores más próximos de Fujimori. Su figura será determinante para gestionar las dos cámaras del Parlamento construir mayorías que permitan sacar adelante las principales reformas prometidas durante la campaña.

En paralelo, la presidenta electa ha situado al frente de la Cancillería a Carlos Espá, un perfil estrechamente vinculado a las relaciones internacionales y con experiencia en la Embajada de EE UU en Lima. Este nombramiento confirma que la futura Administración pretende fortalecer la cooperación con Washington, especialmente en ámbitos como la inversión, la seguridad y el desarrollo económico.

Estados Unidos ha reforzado en los últimos años su interés estratégico por Perú, uno de los principales productores mundiales de cobre y minerales críticos, en un contexto de creciente competencia geopolítica con China por la influencia económica en América Latina.

Durante los últimos días, Fujimori ha insistido en que recibe un país en una situación “catastrófica”, con elevados niveles de inseguridad ciudadana y una economía que, pese a conservar sólidos indicadores macroeconómicos, no ha conseguido trasladar ese crecimiento al conjunto de la población. El Ejecutivo pretende centrar buena parte de sus esfuerzos iniciales en reforzar la seguridad pública, recuperar la confianza empresarial y atraer nuevas inversiones nacionales e internacionales. Perú mantiene una posición estratégica en el mercado mundial de materias primas gracias a su producción minera, pero la incertidumbre política de los últimos años ha frenado parte de la inversión privada.

Una investidura con fuerte respaldo internacional

La toma de posesión reunirá en Lima a una amplia representación internacional que evidencia el interés regional por el inicio del nuevo ciclo político peruano. El rey Felipe VI llegó este lunes a Lima y mantuvo un encuentro con el presidente saliente, José María Balcázar, en el que ambas partes destacaron la voluntad de reforzar la Asociación Estratégica entre España y Perú, vigente desde 2015. Entre los asistentes figuran el Rey borbón, el presidente argentino Javier Milei, el chileno José Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Peña, el uruguayo Yamandú Orsi y el boliviano Rodrigo Paz, además de numerosas delegaciones ministeriales.

Estados Unidos estará representado por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, acompañado por responsables de Comercio, Tesoro y del Departamento de Estado, en una señal del peso que Washington concede al nuevo Gobierno peruano.  Durante la reunión también abordaron nuevas fórmulas para impulsar las inversiones, la cooperación económica y la negociación de un convenio para evitar la doble imposición fiscal.

Más allá de la composición del gabinete, la llegada de Keiko Fujimori supone el regreso del apellido más influyente y controvertido de la política peruana contemporánea. La victoria devuelve al fujimorismo al Palacio de Gobierno después de casi 26 años fuera del poder y abre una etapa en la que la nueva presidenta aspira a dejar atrás la inestabilidad que ha llevado al país a encadenar nueve presidentes en apenas una década.

Con una agenda centrada en la recuperación económica, el combate contra la inseguridad y el fortalecimiento de las alianzas internacionales, Keiko Fujimori inicia un mandato que será observado con atención tanto dentro como fuera de Perú y que marcará el rumbo político de uno de los países más relevantes de la región andina durante los próximos cinco años.