Kiev sufre uno de los peores ataques de la guerra y Ucrania vuelve a pedir más apoyo militar

Rusia lanzó durante la madrugada una ofensiva aérea de gran alcance contra Kiev que dejó al menos 20 fallecidos y decenas de heridos, según el balance facilitado por las autoridades ucranianas. El ataque, considerado uno de los más severos sufridos por la capital en más de cuatro años de guerra, provocó importantes daños en edificios residenciales, centros médicos, instalaciones educativas, un hotel y otras infraestructuras urbanas.

Las sirenas antiaéreas sonaron durante horas mientras cientos de vecinos buscaban refugio en estaciones de metro y sótanos. Aunque las defensas aéreas lograron interceptar parte de los proyectiles, la combinación de misiles balísticos y drones volvió a poner de manifiesto las dificultades para neutralizar ataques masivos de este tipo.

Los equipos de emergencia continuaron trabajando durante toda la jornada entre los escombros en busca de posibles supervivientes, mientras varias zonas de la ciudad permanecían acordonadas por el riesgo de nuevos derrumbes.

Moscú presenta la ofensiva como una respuesta militar

El Ministerio de Defensa ruso aseguró que la operación tenía como objetivo instalaciones militares y energéticas próximas a Kiev, así como aeródromos situados en otras regiones del país. Moscú justificó la ofensiva como una represalia por los recientes ataques ucranianos contra infraestructuras dentro del territorio ruso.

Por su parte, Ucrania mantiene su estrategia de golpear objetivos energéticos y logísticos rusos para debilitar la capacidad de abastecimiento del Kremlin.

Horas después del bombardeo sobre Kiev, las autoridades ucranianas informaron de un ataque contra una refinería situada en la región rusa de Nizhni Nóvgorod, una acción que se enmarca en la campaña de presión sobre las infraestructuras energéticas rusas.

Este intercambio de ataques evidencia una escalada en la que ambos bandos amplían el alcance de sus operaciones, incrementando el impacto sobre instalaciones estratégicas y sobre la población civil.

Crece la preocupación por la evolución del conflicto

La nueva ofensiva ha vuelto a poner sobre la mesa las limitaciones del sistema de defensa aérea ucraniano frente a ataques simultáneos de gran volumen. Las autoridades de Kiev insisten en que necesitan más apoyo militar de sus socios internacionales para reforzar la protección de las principales ciudades del país.

Mientras continúan las labores de rescate y se investigan los daños ocasionados, el alcalde de Kiev decretó una jornada oficial de luto en memoria de las víctimas.

 

La imagen de edificios destruidos, vehículos calcinados y barrios enteros cubiertos de humo refleja el elevado coste humano que sigue dejando una guerra que, lejos de acercarse a una solución, continúa intensificándose con cada nueva ofensiva. @mundiario