Nueva Jersey.- La candidatura de Kasandra Cruz a Reina del Desfile Estatal Dominicano de Nueva Jersey trasciende el ámbito de un certamen de belleza. Su participación representa una historia de liderazgo, servicio comunitario y orgullo por las raíces dominicanas, valores que busca proyectar desde una plataforma dedicada a fortalecer el vínculo entre la diáspora y su país de origen.
Nacida en el Bronx, Nueva York, de padres dominicanos y representante de la provincia Sánchez Ramírez, Cruz ha construido una trayectoria profesional y comunitaria basada en la perseverancia, la disciplina y la convicción de que el éxito cobra mayor sentido cuando se convierte en una herramienta para servir a los demás.
Actualmente se desempeña como ejecutiva de negocios, donde asesora a pequeñas empresas en estrategias de crecimiento, ofreciendo soluciones en áreas como nómina, recursos humanos, beneficios, jubilación y servicios empresariales. Su desempeño le ha valido ser distinguida durante tres años consecutivos con el Presidents Club, reconocimiento reservado para los ejecutivos con mejores resultados dentro de su organización.
Sin embargo, quienes la conocen aseguran que su mayor satisfacción no proviene de los logros corporativos, sino del tiempo que dedica a la comunidad. Como voluntaria de Supporting Stronger Lives, desarrolla talleres de liderazgo, crecimiento personal y emprendimiento dirigidos a jóvenes, convencida de que el conocimiento y la confianza pueden transformar vidas.
Su mensaje se centra en una idea sencilla, pero poderosa: el lugar donde una persona nace no determina el lugar hasta donde puede llegar. Para Cruz, las limitaciones más difíciles de vencer suelen ser aquellas que nacen del miedo y de la falta de oportunidades, razón por la que promueve la educación, la preparación y la fe como herramientas para romper barreras.
Esa visión es precisamente la que espera representar como Reina del Desfile Estatal Dominicano de Nueva Jersey, uno de los eventos culturales más importantes para la comunidad dominicana en Estados Unidos. Desde esa plataforma busca inspirar especialmente a las nuevas generaciones, promoviendo valores como el liderazgo, el compromiso social, la identidad cultural y la confianza en uno mismo.
Cruz sostiene que la representación de una reina va más allá de portar una corona. Considera que implica asumir la responsabilidad de convertirse en portavoz de causas que impulsen cambios positivos y fortalezcan el orgullo de pertenecer a una comunidad que ha contribuido significativamente al desarrollo económico, social y cultural de Estados Unidos.
Su fe en Dios ocupa un lugar central en su vida y, según afirma, ha sido el fundamento de cada paso importante de su trayectoria. Atribuye a esa fe las oportunidades que ha recibido y la fortaleza para afrontar los desafíos que han marcado su crecimiento personal y profesional.
Con una personalidad definida por la autenticidad, la empatía y la perseverancia, Kasandra Cruz asegura que continuará trabajando para dejar un legado que inspire a otros a creer en sus capacidades y perseguir sus metas sin importar las circunstancias.
“Mi misión es demostrar que, con fe, preparación y determinación, los sueños no tienen límites. Si mi historia logra inspirar a un joven a creer en sí mismo, entonces todo este camino habrá valido la pena”, expresa la candidata.




