Esto, inevitablemente, provocará, según fuentes del sector, un aumento de precios en algunos productos, que ya se preveía debido también a los altos precios de la energía. De hecho, a este panorama se suma la escasez de dióxido de carbono provocada por el cierre de las dos plantas que producen el 60% del CO2 del Reino Unido debido al elevado precio del gas. Una tormenta perfecta, porque el dióxido de carbono se utiliza en la industria cárnica, el envasado de alimentos frescos, el añadido de burbujas a las bebidas y el sacrifico de animales para consumo humano.
Problemas de suministro
Durante la pandemia, y debido a los confinamientos que cerraron la economía en Reino Unido, muchos trabajadores comunitarios se volvieron a sus países. Con la llegada del Brexit, el fin de la libre circulación y los nuevos requisitos para los inmigrantes, la situación empeoró. El pasado verano, la cadena de comida rápida Nando’s cerró temporalmente 50 de sus 400 restaurantes tras sufrir
problemas con el
suministro de pollo
mientras que McDonald’s tuvo que prescindir de algunas bebidas de su menú. Los supermercados también reconocen que están teniendo problemas para reponer productos en sus estanterías y Richard Griffiths, director ejecutivo del British Poultry Council, la asociación que une a los negocios de producción de alimentos de aves de corral, considera que «esto es algo que estamos viendo en toda la cadena de suministro. La crisis laboral es un problema del Brexit».
Toda esta conjunción de factores están provocando escasez de otros productos, una situación que podría ir a peor. Según Ian Wright, director ejecutivo de la Federación de Alimentos y Bebidas, los consumidores están notando ya la falta de productos avícolas, y de panadería, así como también carnes rojas, bebidas gaseosas, cerveza, frutas y verduras.
El grupo East of Scotland Growers (ESG), una cooperativa de agricultores escoceses, asegura que ha desechado hasta el momento unas 3,5 millones de cabezas de brócoli debido a los problemas de distribución y los productores de pienso para mascotas también han advertido de los problemas que enfrentan para distribuir sus productos. Por si este fuera poco, según la Asociación de Fabricantes de Alimentos para Mascotas, la población de animales domésticos aumentó en Reino Unido en 3,2 millones en el 2020, por lo que llevan meses luchando para satisfacer este excesivo aumento en la demanda.

