La Fiscalía investiga al Iñaki Angulo por ataques homófobos contra Bellerín

La Fiscalía Provincial de Madrid ha acordado formalmente la incoación de diligencias de investigación penal contra el ‘youtuber’ y comunicador digital Iñaki Angulo. La decisión judicial responde a la difusión pública de una serie de manifestaciones y descalificaciones de explícito carácter homófobo dirigidas contra el futbolista del Real Betis Balompié Héctor Bellerín. El procedimiento busca determinar si los comentarios vertidos en las plataformas digitales constituyen un presunto delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas tipificado en el Código Penal.

De acuerdo con la información confirmada por fuentes del Ministerio Público publicadas por diversos medios entre ellos el diario As, el origen de la causa se fundamenta en una denuncia formal interpuesta hace aproximadamente un mes por la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte. A este escrito inicial se sumaron de manera sucesiva cerca de un centenar de adhesiones particulares tras viralizarse los fragmentos de la retransmisión, instando a las autoridades a intervenir ante la gravedad de unas expresiones que atentan de manera flagrante contra la dignidad y la orientación del colectivo.

El episodio investigado se produjo durante una emisión en directo a través del canal de YouTube del citado creador de contenido, coincidiendo con la disputa de un compromiso de LaLiga entre el Real Betis y el Real Madrid. A lo largo del espacio audiovisual, Angulo desvió el análisis estrictamente deportivo del choque para centrar su discurso en mofarse de la estética, las costumbres personales y las lecturas del lateral derecho verdiblanco, recurriendo a estereotipos despectivos para arremeter contra su figura pública.

En concreto, la denuncia recopila las alusiones realizadas por el comunicador sobre la costumbre del zaguero de pintarse las uñas o su interés por la literatura feminista, circunstancias que utilizó como pretexto para tildarle despectivamente de «maricón encubierto». Lejos de matizar sus afirmaciones o reconducir el tono, el discurso emitido en la plataforma digital fue elevando su agresividad verbal hasta derivar en una retahíla de descalificaciones personales que traspasaron cualquier límite de la libertad de expresión.

El denunciado profirió literalmente en su retransmisión expresiones como: «Hay un tío hoy que se pinta las uñas, que solo lee libros de mujeres, que probablemente sea maricón encubierto, que es rojo, que vota socialismo. No voy a decir su nombre, vamos a llamarle ‘elle’ para que esté contento. Quiere moros en todos los sitios menos en su casa». Unas palabras que suscitaron un profundo rechazo entre los espectadores y en la comunidad deportiva antes de ser puestas en conocimiento de la justicia ordinaria.

Un cerco judicial necesario contra el odio en el deporte

La intervención de la Fiscalía pone el foco sobre una problemática recurrente en los entornos digitales vinculados al fútbol, donde creadores de opinión amparan agresiones verbales e intolerancia bajo el disfraz del debate deportivo. En el mismo directo, el comentarista continuó arremetiendo contra el carrilero catalán al comparar su rendimiento con el de otros futbolistas: «Este tío tres años antes y sin bajarse del autobús, le fuerza un penalti y se lo come hoy elle. Veía a Vinicius contra elle y no sabía quién era el maricón», sentenció ante su audiencia.

Héctor Bellerín se ha significado a lo largo de su carrera profesional como una figura singular y vanguardista dentro del panorama futbolístico internacional. Conocido por su compromiso social, su defensa activa de los derechos humanos y su pasión confesa por el diseño, la moda y la literatura, el zaguero bético ha roto moldes en múltiples ocasiones al pronunciarse con valentía contra la homofobia y los prejuicios enquistados en el ecosistema del balompié tradicional.

La apertura de diligencias por parte de la fiscal delegada de Delitos de Odio de Madrid marca un precedente de enorme relevancia en la fiscalización de las emisiones en ‘streaming’. La jurisprudencia española ha delimitado de forma taxativa que el anonimato relativo o la difusión a través de redes sociales no eximen del cumplimiento de la legalidad, especialmente cuando se promueven discursos denigratorios que incitan a la discriminación por motivos de orientación sexual, ideología o condición personal.

La reacción social e institucional tras conocerse la actuación judicial ha sido unánime en el respaldo al futbolista verdiblanco. Colectivos contra la discriminación en el deporte y numerosas peñas futbolísticas han aplaudido el paso adelante dado por la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte, recordando que erradicar el odio y la intolerancia de los estadios exige actuar con idéntica contundencia frente a los micrófonos y las pantallas de los nuevos canales de difusión digital.

El proceso entra ahora en una fase de práctica de pruebas en la que el Ministerio Fiscal evaluará el alcance de las grabaciones para determinar si procede formular una querella formal ante los juzgados de instrucción. Mientras la justicia delimita las responsabilidades penales de Angulo, el caso se erige como una llamada de atención ineludible: la tolerancia hacia el insulto y la homofobia en el fútbol no tiene cabida en una sociedad democrática. @mundiario