El Girona confirmó su descenso a LaLiga Hypermotion y con ello afronta un duro golpe económico. El conjunto catalán, que hace apenas un año tocaba la gloria clasificándose para la Champions, ahora ve cómo sus ingresos se reducen drásticamente.
La principal pérdida llega por los derechos televisivos. Según informa el diario Sport, en Primera, el Girona ingresaba más de 40 millones de euros. En Segunda, esa cifra se reduce a menos de la mitad, lo que obliga a replantear toda la estructura financiera del club.
LaLiga contempla ayudas al descenso, pero en esta temporada serán de las más bajas registradas: 26,4 millones a repartir entre los tres equipos relegados. El Girona, con tres temporadas consecutivas en Primera, recibirá una compensación menor que otros clubes históricos.
El caso del Espanyol en años anteriores es ilustrativo: llegó a percibir más de 30 millones gracias a su larga permanencia en la élite. Málaga y Eibar también recibieron ayudas superiores a la media. El Girona, en cambio, deberá conformarse con una cifra mucho más ajustada.
La normativa limita además el uso inmediato de estas ayudas. Solo la mitad puede destinarse al límite salarial de la plantilla en el primer año en Segunda. El resto se reserva para la siguiente campaña si el equipo no logra ascender.
Impacto deportivo y de mercado
El descenso también afecta al valor de la plantilla. Según Transfermarkt, el Girona está tasado en 153,20 millones de euros. Con la caída a Segunda, varios jugadores perderán valor de mercado y otros buscarán salida para mantenerse en la máxima categoría.
La pérdida de activos deportivos es otro golpe para el proyecto de Michel. Aunque el equipo cuenta con talento, la presión económica y la necesidad de ajustar salarios pueden provocar una fuga de piezas clave.
Históricamente, las ayudas han permitido a clubes descendidos mantener presupuestos superiores a sus rivales en Segunda y regresar rápidamente a Primera. El Girona intentará seguir ese camino, pero la situación actual es más complicada.
La afición, que celebró la clasificación a Champions hace un año, ahora enfrenta la realidad de la Hypermotion. El contraste refleja la volatilidad del fútbol y la necesidad de una gestión sólida para sobrevivir a los vaivenes deportivos.
El Girona pierde dinero, valor y categoría, pero no pierde esperanza. El reto será reconstruirse, aprovechar las ayudas y mantener un proyecto competitivo que le permita volver pronto a Primera. @mundiario
