Los Knicks acarician las Finales tras vencer 121-108 a los Cavs

Los New York Knicks están a un paso de la gloria. Tras vencer 121-108 a los Cleveland Cavaliers en la Rocket Arena, toman ventaja de 3-0 en las finales del Este y se colocan a una sola victoria de sus primeras Finales NBA desde 1999.

El equipo de Tom Thibodeau acumula diez triunfos consecutivos en esta postemporada y una diferencia de +234 puntos. Una racha que los coloca en la élite histórica: nueve de los doce equipos que lograron nueve victorias seguidas acabaron conquistando el anillo.

La figura volvió a ser Jalen Brunson, que firmó 30 puntos con un 73 % de acierto en tiros de campo. El público de Cleveland terminó coreando “MVP” para el base, que se ha convertido en el líder indiscutible de la franquicia neoyorquina.

Brunson contó con el respaldo de Mikal Bridges (22 puntos), OG Anunoby (21), Karl-Anthony Towns (13 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias), Josh Hart (12 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 4 robos) y Landry Shamet (14 puntos desde el banquillo). Una exhibición coral que dejó sin respuesta a los Cavs.

Los Cavaliers, pese a un 50 % de acierto en tiros, no pudieron frenar el ritmo de los Knicks. Donovan Mitchell (23 puntos), Evan Mobley (24) y James Harden (19) se quedaron cortos ante la intensidad visitante.

Ambiente de estrellas en Cleveland

La noche tuvo un toque de espectáculo extra. Taylor Swift y Travis Kelce, estrella de los Kansas City Chiefs y nativo de Ohio, estuvieron a pie de pista animando a los Cavs. Kelce incluso arengó al público en el último cuarto, cuando el marcador ya estaba controlado por los Knicks.

El partido comenzó con un parcial de 9-1 para Nueva York y un primer cuarto dominado por Towns, que anotó 11 puntos casi perfectos. Desde entonces, los Knicks nunca cedieron la ventaja.

Mitchell sufrió problemas físicos y tuvo que pasar por vestuarios, aunque regresó después. Aun así, los Cavs no lograron remontar y se fueron al descanso seis puntos abajo.

Un triple de OG Anunoby a falta de 5:30 para el final puso el 110-93 y sentenció el encuentro. La defensa de los Knicks volvió a ser clave para cerrar el partido sin sobresaltos.

El lunes, de nuevo en Cleveland, los Knicks tendrán la oportunidad de cerrar la serie con un 4-0, el segundo consecutivo tras barrer a los Philadelphia 76ers. Nueva York sueña con volver a las Finales de la NBA casi tres décadas después. @mundiario