La UE estrecha el cerco sobre AfD con la apertura de una investigación inédita en Europa

La ofensiva institucional contra la extrema derecha europea coincide con uno de los momentos de mayor fortaleza política de Alternativa para Alemania (AfD). Pocos días después de que Alice Weidel clausurara el congreso nacional de AfD en Erfurt proclamando que el partido está preparado para gobernar Alemania tras alcanzar alrededor del 30 % de intención de voto en distintas encuestas, el Parlamento Europeo ha dado luz verde en Estrasburgo al inicio de un procedimiento que puede poner en cuestión la propia existencia jurídica de la formación política que encabeza, el partido Europa de las Naciones Soberanas (ESN).

Se trata de la primera vez que un partido político europeo es sometido a un procedimiento de verificación por un posible incumplimiento de los principios recogidos en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea, que obliga a respetar valores como la dignidad humana, la democracia, el Estado de derecho, la igualdad y los derechos fundamentales, incluidos los de las minorías. La decisión fue respaldada por una amplia mayoría del hemiciclo, con 414 votos a favor, 224 en contra y 18 abstenciones. La votación se celebró mediante escrutinio secreto a petición de los grupos situados más a la derecha del Parlamento, entre ellos Patriotas por Europa (PfE), Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) y el propio grupo ESN.

El procedimiento será desarrollado ahora por la Autoridad para los Partidos Políticos Europeos y las Fundaciones Políticas Europeas (APPF), organismo encargado de supervisar que las formaciones financiadas con recursos comunitarios respeten los principios democráticos de la Unión.

La investigación parte de un extenso expediente elaborado por la propia autoridad, que reúne centenares de páginas de documentación con resoluciones judiciales, publicaciones en redes sociales y declaraciones públicas de dirigentes de los partidos que integran ESN. Entre las pruebas figuran mensajes considerados xenófobos, llamamientos a la denominada “reemigración”, discursos contra las minorías, declaraciones antisemitas y ataques al colectivo LGTBIQ+, además de resoluciones judiciales alemanas que consideran parte del ideario de AfD incompatible con la dignidad humana y la libertad religiosa.

Si el procedimiento concluye que el partido incumple los valores fundacionales de la Unión, ESN podría perder tanto su reconocimiento como partido político europeo como el acceso a la financiación comunitaria, que este ejercicio ronda los dos millones de euros. No obstante, esa eventual sanción no afectaría al grupo parlamentario ESN ni a sus 27 eurodiputados, ya que ambos poseen personalidad jurídica distinta.

AfD exhibe músculo mientras crece la presión institucional

La investigación llega apenas unos días después del congreso federal de Alternativa para Alemania celebrado en Erfurt, donde la formación ultra escenificó una imagen de cohesión interna y reforzó el liderazgo de Weidel. La dirigente fue reelegida copresidenta con un respaldo superior al obtenido hace dos años y aprovechó el cierre del cónclave para reivindicar el crecimiento del partido en los sondeos.

Somos la fuerza más potente, somos un partido popular y gobernaremos”, proclamó Weidel ante los delegados, convencida de que AfD ha dejado de ser una fuerza marginal para aspirar al poder en la primera economía europea.

El congreso también consolidó el peso del ala más radical de la formación ultra. Buena parte de los nuevos miembros de la ejecutiva federal proceden de estructuras regionales que los servicios de inteligencia alemanes consideran vinculadas al extremismo de derechas, un movimiento interpretado por numerosos analistas como una apuesta por endurecer todavía más el perfil ideológico del partido.

Un bloque ultra cada vez más cuestionado

Europa de las Naciones Soberanas fue constituido en agosto de 2024 como alianza de varios partidos nacionalistas y de extrema derecha europeos. Además de AfD, reúne a Reconquista, la formación francesa impulsada por Éric Zemmour; Confederación de Polonia; el partido búlgaro Renacimiento; el neerlandés Foro para la Democracia (FvD) y otras organizaciones situadas en la derecha más radical del panorama europeo.

Precisamente algunas actuaciones protagonizadas por estos partidos forman parte del expediente que examinará la APPF. Entre ellas aparecen campañas consideradas racistas, iniciativas contra contenidos relacionados con la diversidad sexual y declaraciones que, según los promotores de la investigación, vulneran los principios democráticos de la Unión.

Desde ESN han rechazado frontalmente el procedimiento y sostienen que se trata de un intento de limitar la libertad de expresión de las fuerzas críticas con las instituciones comunitarias. La formación defiende que sus representantes deben poder manifestar las preocupaciones de sus votantes sin exponerse a sanciones administrativas o económicas por cuestionar el consenso político dominante en Bruselas.