Cuando se habla del Big Six de la Premier League nadie suele preguntar quiénes forman parte del grupo. Manchester United, Manchester City, Liverpool, Arsenal, Chelsea y Tottenham aparecen automáticamente dentro de una élite que, sin embargo, no constituye ninguna categoría oficial. Y precisamente el último nombre plantea una pregunta cada vez más razonable: ¿qué hace exactamente el Tottenham entre los seis grandes de Inglaterra? Porque mientras unos justifican su presencia con décadas de títulos y otros con un dominio reciente extraordinario, los Spurs llevan dos temporadas consecutivas terminando en el 17º puesto.
Un histórico, pero no al nivel de los otros gigantes
Conviene empezar desmontando una exageración. El Tottenham sí tiene historia y sí tiene títulos. Su palmarés incluye dos campeonatos ingleses, ocho FA Cups, cuatro Copas de la Liga, una Recopa y tres UEFA Cup/Europa League, la última conquistada en 2025 frente al Manchester United. Además, en 1963 se convirtió en el primer club británico que levantó un gran título europeo. No estamos, por tanto, ante un recién llegado ni ante una entidad sin pasado. Otra cosa muy distinta es comparar ese historial con el de Liverpool, Manchester United o Arsenal, o incluso con el éxito acumulado por Chelsea y Manchester City durante las últimas décadas.
Su última Liga llegó, de hecho, en 1961. Nunca ha ganado la Premier desde su creación en 1992 y tampoco ha conquistado la Copa de Europa. Hay incluso clubes que actualmente permanecen fuera del Big Six con argumentos históricos que permiten discutir esa jerarquía: el Aston Villa, por ejemplo, cuenta con siete campeonatos ingleses y ganó la Copa de Europa en 1982. La etiqueta, por tanto, nunca ha sido simplemente una clasificación de los seis clubes con mejor palmarés de Inglaterra.
El Tottenham sí se ganó su sitio sobre el césped
Para entender su presencia hay que regresar a finales de la primera década de los 2000. Durante años se habló del Big Four formado por Manchester United, Arsenal, Chelsea y Liverpool. La irrupción económica del Manchester City y el crecimiento deportivo del Tottenham modificaron aquella estructura. Los Spurs terminaron cuartos en 2009/10, quintos en 2010/11, cuartos nuevamente en 2011/12 y comenzaron a instalarse de manera habitual alrededor de las posiciones europeas. Ya no eran un visitante ocasional de la zona alta: se habían convertido en uno de sus integrantes habituales.
La etapa de Mauricio Pochettino terminó de darle sentido a la etiqueta. El Tottenham acabó tercero en 2015/16, fue subcampeón de la Premier en 2016/17 con 86 puntos, tercero un año después y cuarto en 2018/19. Aquella última temporada alcanzó además la primera final de la Champions de su historia después de eliminar al Manchester City y al Ajax, aunque terminó perdiendo 0-2 ante el Liverpool en el Metropolitano. Durante aquellos años discutir que los Spurs pertenecían a la élite inglesa tenía bastante menos sentido que hacerlo ahora.
Dos temporadas rozando el descenso
Porque la fotografía actual resulta difícil de reconciliar con aquella consideración. El Tottenham terminó 17º en la Premier 2024/25 con 38 puntos y volvió a ocupar exactamente la misma posición en 2025/26, esta vez con 41. Dos temporadas consecutivas situado justo por encima del descenso no parecen precisamente credenciales de miembro de una élite deportiva. La Europa League conquistada en 2025 rompió una sequía de 17 años sin grandes trofeos y salvó aquella campaña, pero no puede esconder un rendimiento liguero tremendamente pobre durante dos cursos consecutivos.
Ahí es donde la expresión Big Six empieza a mostrar lo que realmente significa. El Tottenham puede terminar 17º, puede pasar años sin disputar una carrera por el título e incluso puede ver cómo Aston Villa, Newcastle u otros proyectos terminan por delante. Sin embargo, continúa formando parte del grupo. ¿Por qué? Porque el Big Six dejó hace tiempo de representar exclusivamente a los seis mejores equipos sobre el césped. También representa a los seis grandes poderes económicos, comerciales y mediáticos de la Premier.
El noveno club más rico del mundo
Los números despejan prácticamente cualquier duda. La Football Money League 2026 de Deloitte colocó al Tottenham como el noveno club con mayores ingresos del planeta, con 672,6 millones de euros correspondientes a la temporada 2024/25. Está por delante del Chelsea, Inter, Borussia Dortmund, Atlético de Madrid, Aston Villa, Milan, Juventus o Newcastle. Sus propias cuentas reflejan 565,3 millones de libras entre ingresos y otros conceptos durante ese ejercicio, a pesar de haber terminado 17º en la Premier.
Y buena parte de la explicación está en una infraestructura que trasciende al equipo de fútbol. El Tottenham Hotspur Stadium se ha convertido en una máquina comercial capaz de generar ingresos durante todo el año mediante partidos de la NFL, conciertos, eventos, restauración, hospitality y diferentes actividades alejadas de la Premier. A ello se añaden una marca internacional enorme, contratos comerciales, derechos televisivos y una masa social que mantiene al club dentro de la aristocracia económica incluso cuando sus resultados deportivos se desploman. El Tottenham puede tener una temporada mediocre pero su estructura empresarial continúa comportándose como la de un gigante.
Por eso quizá la pregunta inicial tenga una respuesta incómoda. El Tottenham pertenece al Big Six porque el Big Six no significa necesariamente los seis mejores equipos de Inglaterra. Hubo una época en la que los Spurs se ganaron deportivamente ese asiento: fueron habituales de Champions, pelearon por la Premier y alcanzaron una final de la máxima competición europea. Hoy resulta mucho más difícil justificarlo mirando únicamente al césped. Pero mientras siga siendo el noveno club que más ingresa del planeta, posea una de las infraestructuras más rentables del fútbol y mantenga un poder comercial muy superior al de prácticamente todos sus perseguidores, continuará sentado en esa mesa. Quizá el Tottenham no sea el problema. Quizá lo sea seguir pensando que Big Six significa grandeza deportiva cuando hace mucho tiempo que también significa poder económico. @mundiario
