La tensión acumulada en las oficinas de la Ciutat Esportiva Joan Gamper dio paso a una reconfortante sensación de alivio al mediodía de este viernes. Tras saltar las alarmas por su prematura retirada en el compromiso internacional con Brasil frente a Australia, los exhaustivos exámenes clínicos a los que se sometió Raphinha despejaron cualquier sombra de preocupación sobre una rotura fibrilar. La resonancia magnética confirmó con precisión el diagnóstico preliminar de los médicos de la ‘Canarinha’: el capitán azulgrana solo sufre un leve edema muscular en la parte posterior del muslo derecho.
Según informan medios como el diario Marca, el veredicto médico supone un auténtico bálsamo para la pizarra de Hansi Flick, quien temía perder a su pieza más determinante en el frente ofensivo justo en el tramo donde se aprieta el calendario otoñal. Los especialistas del club catalán estiman que una afección de estas características demanda un periodo de recuperación que oscila estrictamente entre siete y diez días, por lo que la disponibilidad del extremo brasileño para el compromiso liguero del próximo sábado 10 de octubre frente al Getafe en el Spotify Camp Nou no corre peligro alguno.
A pesar de que el alta competitiva estará garantizada antes de que ruede el balón, la presencia de Raphinha en el once titular dependerá exclusivamente de la gestión de esfuerzos que determine el técnico alemán. Con desafíos mayúsculos asomando de forma inmediata en el horizonte —entre los que sobresalen el trascendental choque de Champions League contra el Paris Saint-Germain y la posterior visita del Real Madrid en El Clásico—, el cuerpo técnico barcelonista meditará si conviene dosificar los minutos del de Porto Alegre como medida de prudencia.
En esta oportunidad, la estrecha coordinación entre la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y los galenos de la entidad culé resultó determinante para salvaguardar la integridad del jugador. Desde el cuerpo médico blaugrana se valoró muy positivamente la madurez demostrada por los responsables de la selección sudamericana, quienes optaron por liberar de inmediato al futbolista y cancelar su traslado al segundo amistoso en la India, evitando repetir los errores del pasado curso cuando el delantero regresó con lesiones de gravedad que le apartaron hasta dos meses de los terrenos de juego.
Las buenas noticias sanitarias para el vestuario azulgrana no llegaron en solitario durante la jornada médica de este viernes. Hansi Flick también podrá contar de cara al duelo ante el conjunto azulón con el guardameta Joan García, quien debió retirarse al descanso en el pasado envite frente al Racing de Santander debido a un molesto edema óseo en su rodilla derecha. La evolución de la articulación del arquero catalán es muy favorable y está previsto que se incorpore a la dinámica del grupo a partir del próximo lunes 5 de octubre.
Retorno progresivo para De Jong y compás de espera con Christensen
La enfermería culé continúa aligerando su nómina de pacientes en un momento estratégico del curso futbolístico. Quien también tiene programado dar un paso al frente en los próximos días es el centrocampista neerlandés Frenkie de Jong, todavía inédito en competición oficial durante el presente ejercicio por sus persistentes problemas articulares; el mediocentro comenzará a completar fases de los entrenamientos con el grupo de manera paulatina para acumular ritmo competitivo antes de recibir el visto bueno definitivo.
La nota discordante en el parte de bajas del conjunto blaugrana la personifica Andreas Christensen, quien deberá armarse de paciencia para completar su proceso de readaptación física. El central danés continúa en pleno tratamiento de recuperación tras la rotura muscular en el recto anterior del cuádriceps de la pierna izquierda sufrida semanas atrás, una dolencia de mayor calibre que le mantendrá en el dique seco al menos durante cuatro semanas más antes de iniciar el trabajo de campo.
La constatación de que el percance de Raphinha queda en una simple sobrecarga pasajera devuelve la tranquilidad a un equipo que ha encontrado en el futbolista de 29 años a su gran estandarte en el inicio de la temporada. Su reconversión a la posición de falso nueve se ha traducido en registros de auténtica estrella, acumulando catorce tantos entre todas las competiciones y aportando un volumen de presión asfixiante sobre la salida contraria que marca el ritmo táctico del esquema germano.
El vestuario catalán encarará la semana previa al duelo contra los madrileños con la confianza reforzada tras sortear las trampas del parón de selecciones. Con la plantilla prácticamente al completo a la espera del regreso del resto de internacionales, Flick dispondrá de tiempo suficiente para afinar automatismos tácticos en Sant Joan Despí y preparar la exigente serie de encuentros que pondrán a prueba el liderato liguero y las aspiraciones europeas del club.
Raphinha completará durante el fin de semana sesiones específicas de fisioterapia y descarga muscular en la ciudad deportiva antes de reintegrarse progresivamente al trabajo con balón. Con el susto médico superado y la confirmación de que su concurso no peligra, el capitán del FC Barcelona se enfoca en volver a calzarse las botas para prolongar su idilio con el gol frente al Getafe y liderar a los suyos en las grandes batallas que se avecinan en el Camp Nou. @mundiario
