Menudo contratiempo se le avecina a Hansi Flick en el FC Barcelona. La confirmación del regreso anticipado de Raphinha a la Ciudad Condal ha encendido todas las alarmas en el cuerpo técnico azulgrana, después de que el atacante sufriera un inoportuno percance físico durante el amistoso internacional disputado entre las selecciones de Brasil y Australia.
Por ahora, la entidad catalana no ha emitido un parte médico oficial que determine la fecha exacta de su reaparición sobre los terrenos de juego. Los servicios médicos del club someterán al extremo a exámenes exhaustivos nada más aterrizar en la capital catalana para evaluar el alcance real de la dolencia y fijar con precisión los plazos de su proceso de recuperación.
Ante este escenario de incertidumbre, el preparador alemán maneja diferentes alternativas de plenas garantías para llenar el vacío que deja la estrella brasileña. Gabriel Jesus, por jerarquía, movilidad y lectura entre líneas en el último tercio, se perfila como la primera opción táctica; el exfutbolista del Arsenal ha arrancado con muy buenas sensaciones su andadura en la entidad culé tras sumar dos dianas en sus primeros cuatro compromisos oficiales.
El atacante paulista ofrece ese perfil asociativo que tanto seduce a Flick, capaz de fijar centrales, caer a banda para generar superioridades numéricas y abrir pasillos interiores a los volantes que llegan desde la segunda línea. Su capacidad para entenderse con el bloque y su experiencia en escenarios continentales lo convierten en el recambio más natural para no alterar la estructura ofensiva.
La segunda carta de la baraja pasa por el talento diferencial de Fermín López. El canterano, que dejó atrás el duro golpe de la lesión que lo apartó de la Copa del Mundo, se encuentra en plenitud física y futbolística: sus cuatro goles en LaLiga y su protagonismo reciente con la selección española en la Nations League ratifican que está más que preparado para asumir galones en los choques de máxima exigencia.
Anthony Gordon, el inglés que puede actuar en la punta del ataque
La otra gran carta en la baraja ofensiva pasa por el desparpajo y la electricidad de Anthony Gordon. El exjugador del Newcastle United ha causado una magnífica impresión en sus primeros meses como blaugrana, disipando a base de rendimiento puro las dudas de aquellos sectores que cuestionaron su llegada como una inversión millonaria innecesaria para el proyecto deportivo.
Lejos de acusar la presión del Camp Nou, el atacante británico ha respondido sobre el verde con personalidad y un despliegue arrollador. Su capacidad para encarar sin complejos y su agresividad para atacar la profundidad han demostrado que su fichaje no fue un capricho de mercado, sino una pieza de autor diseñada para dotar al ataque de una marcha más en los metros finales.
Karim Adeyemi, otro extremo que puede actuar de delantero centro
Al igual que Gordon, el exfutbolista del Borussia Dortmund se ha ganado a pulso un lugar en la consideración de Hansi Flick. Su recorrido en la Bundesliga demostró que puede desempeñarse puntualmente como la referencia ofensiva del equipo; sin embargo, a diferencia del extremo inglés, su candidatura como relevo de garantías genera ciertas reservas tácticas cuando se trata de asumir la responsabilidad del gol.
El gran asterisco en su expediente sigue siendo la falta de contundencia en los metros finales, un déficit que despierta fantasmas imborrables. En la retina de la afición todavía pesa aquel mano a mano desperdiciado en la final de la Champions League 2024 frente al Real Madrid, un fallo clamoroso que pudo haber alterado el rumbo de la Orejona y que hoy lo coloca un peldaño por detrás entre las opciones más fiables de cara a portería.
¿Un falso 9 llamado Lamine Yamal?
Hansi Flick podría dar un auténtico golpe sobre la mesa apostando por su mayor joya como la gran referencia ofensiva del equipo. Emulando la histórica maniobra táctica con la que Pep Guardiola revolucionó el fútbol al reinventar a Lionel Messi, el técnico alemán tiene la oportunidad de situar al flamante campeón del mundo en una posición más centrada y descolgada, asumiendo el rol protagónico de un falso nueve letal entre líneas.
Lamine Yamal reúne todas las condiciones futbolísticas y anímicas para adueñarse de esa demarcación, impulsado por un estado de gracia superlativo que lo convierte en un peligro constante en cualquier zona de tres cuartos. Se trataría de una jugada con mínimo riesgo y un rédito estratosférico: el atacante catalán multiplicaría sus registros goleadores ocupando los espacios letales que deja Raphinha, mientras puñales como Anthony Gordon y Karim Adeyemi castigan los costados con desborde y suministro constante de asistencias. @mundiario
