Pastor Andrés Martínez.
Segundo mandamiento MARIDO, SEA CABEZA DE SU HOGAR.
Efesios 5:23:_»porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador».
Estas son palabras que al hombre le gusta oír, pero que para las mujeres son muy difícil.
Estudiemos este pasaje más de cerca y con mucha atención.
El marido dice la Biblia, es la cabeza de la mujer. ¿Cuantas veces no ha ocurrido que el marido confronta a su mujer con las palabras? ”Yo soy el que manda en esta casa.” Pero escúcheme bien: el puesto de cabeza de la mujer y de la familia, es un puesto ganado. El liderazgo genuino, legítimo y verdadero, aquel que perdura, tiene que ganarse. En el caso del marido, para ser de verdad el cabeza del hogar y líder de la familia, tiene que ganarse el respeto de su esposa. El hombre es cabeza no por imposición, sino porque él con su bondad, su fidelidad, su sostén, y su amor se gana ese puesto.
El marido es cabeza de la mujer ASI COMO CRISTO ES CABEZA DE LA IGLESIA. En otras palabras, si el hombre no imita de Cristo su vida, las enseñanzas, las costumbres, y el trato con su familia, no es entonces cabeza de la mujer aunque tenga 50 años de estar casado con ella entonces no es cabeza. No es solo el hecho de ser esposo lo que lo hace cabeza. Lo que lo hace cabeza del hogar es su imitación de la vida y las prácticas de Cristo en su relación con la iglesia.
¿Cuáles son las enseñanzas que Cristo nos da en cuanto a su relación con la iglesia?
– Ama a tal grado a cada miembro de su cuerpo que lo acepta tal cual es. Así debe el esposo amar a cada miembro de su familia.
– Cristo suple todas las necesidades de la iglesia, materiales y espirituales. El esposo será cabeza cuando haga lo mismo.
– Cristo es paciente y comprensivo con la iglesia. Comprende las debilidades de la iglesia, comprende sus necesidades y acepta a la iglesia aun cuando ella es débil. Es siempre un amigo amable y comprensivo, no un dictador.
– Cristo es un esposo amable. Es cabeza, pero cabeza para amar, no cabeza para mandar. Cristo no se impone, El guía. Cristo no ordena, El enseña. El esposo que no imita este aspecto del comportamiento de Cristo con su iglesia no está ejerciendo su posición de cabeza del hogar.
El mandamiento es sea cabeza de su hogar. No capataz, ni tirano, sino cabeza del hogar. Usted debe actuar con el cariño y comprensión, con el amor y la amistad con que Cristo gobierna la iglesia. ¿Sabes cuando un hombre es de verdad cabeza del hogar? Cuando la mujer y los hijos lo reconocen como cabeza. Cuando la esposa y los hijos le otorgan el puesto.



