LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE LA FAMILIA

Pastor Andrés Martínez.

Octavo mandamiento.

Honra a tu padre y a tu madre.

Éxodo 20: 12: «Y pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod, para piedras memoriales a los hijos de Israel; y Aarón llevará los nombres de ellos delante de Jehová sobre sus dos hombros por memorial».

No se puede hablar de mandamientos bíblicos para la familia sin hablar de la responsabilidad de los hijos para con los padres. El apóstol Pablo repite con énfasis este mandamiento en sus consejos para la familia y agrega para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra. El mismo conjunto de leyes que te dice no matarás, también te dice honra a tu padre y a tu madre.

El mismo conjunto de leyes que te dice no tendrá dioses ajeno delante de mi también te dice honra a tu padre y a tu madre. El mismo conjunto de leyes que te dice no cometas adulterio, también te dice honra a tu padre y a tu madre. El mismo conjunto de leyes que te dice no tomarás el nombre de Dios en vano también te dice honra a tu padre y a tu madre. Así como usted trate a sus padres, sus hijos lo tratarán a usted. Esa es la ley de la vida y la regla de oro de la Biblia, con la misma vara que midas se te volverá a medir.

Efesios 6. 1-3: «Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa), Para que te vaya bien, y para que tengas larga vida sobre la tierra».

¿Qué significa el mandato “Honra a tu padre y a tu madre”?

En la Biblia aparece a menudo el mandato “Honra a tu padre y a tu madre” (Éxodo 20:12; Deuteronomio 5:16; Mateo 15:4; Efesios 6:2, 3).

Para obedecerlo, tenemos que hacer lo siguiente:

1. Valorarlos. Honramos a nuestro padre y a nuestra madre cuando agradecemos todo lo que han hecho por nosotros. Y demostramos que los valoramos teniendo en cuenta sus consejos (Proverbios 7:1, 2; 23:26). La Biblia dice que “la hermosura de los hijos son sus padres”, es decir, que los hijos deben sentirse orgullosos de ellos (Proverbios 17:6).

2. Aceptar su autoridad. Los jóvenes, en especial, honran a sus padres al respetar la autoridad que Dios les ha dado. Colosenses 3:20 les dice: “Hijos, sean obedientes a sus padres en todo, porque esto es muy agradable en el Señor”. El propio Jesús obedeció con gusto a sus padres cuando era jovencito (Lucas 2:51).

3. Tratarlos con respeto (Levítico 19:3; Hebreos 12:9). Por lo general, el respeto se ve en lo que decimos y en cómo lo decimos. Es verdad que, en ocasiones, algunos padres no se comportan como es debido, y quizás a sus hijos les cueste respetarlos. Aún en esas circunstancias, los hijos pueden mostrarles honra si evitan hablarles o tratarlos irrespetuosamente (Proverbios 30:17). La Biblia dice que si alguien habla con falta de respeto de su padre o de su madre está cometiendo una ofensa grave (Mateo 15:4).

4. Cuidar de ellos. Al envejecer, puede que los padres necesiten nuestra ayuda. Los honramos al asegurarnos de hacer todo lo posible para que tengan lo que les haga falta (1 Timoteo 5:4, 8). Por ejemplo, justo antes de morir, Jesús se encargó de que alguien cuidara de su madre (Juan 19:25-27).

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