Macron ordena blindar las infraestructuras críticas de Francia ante la amenaza híbrida rusa

Emmanuel Macron ha dado un paso más en la respuesta del Elíseo a la creciente presión de Rusia sobre Europa. El presidente de Francia ha ordenado a su Gobierno preparar un plan para reforzar la protección de las infraestructuras críticas y de los emplazamientos más sensibles de la industria tecnológica y de defensa frente a ataques con drones y operaciones cibernéticas.

El anuncio se produjo este viernes después de una reunión en el Elíseo con los principales dirigentes de los partidos representados en la Asamblea Nacional, y candidatos a las elecciones presidenciales de 2027, para analizar el deterioro de la situación internacional y sus impactos en Francia. En el encuentro participaron también responsables de los servicios franceses de inteligencia y seguridad, que expusieron la evolución de la guerra de Ucrania y de otros focos de tensión como el conflicto en Oriente Próximo.

Macron justificó la decisión por la intensificación de las acciones encubiertas del Kremlin. “La amenaza híbrida rusa hacia los europeos y Francia se ha intensificado”, afirmó el presidente, que reclamó una mayor vigilancia y capacidad de anticipación. Según el Elíseo, Francia ya ha sufrido ataques informativos y cibernéticos que han sido documentados y atribuidos, mientras que varios incidentes físicos registrados en territorio europeo han elevado el nivel de preocupación.

La novedad del plan francés es que la respuesta deja de concentrarse exclusivamente en las fronteras o en las capacidades militares y pasa a incluir de forma explícita infraestructuras esenciales para el funcionamiento del país. Hospitales, aeropuertos, instalaciones energéticas y otros puntos estratégicos deberán quedar incluidos en una evaluación reforzada de riesgos. También estarán bajo especial vigilancia las empresas y centros vinculados a la base industrial y tecnológica de defensa.

El Gobierno francés ya ha elevado la vigilancia territorial. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, reunió a los prefectos de zona para reforzar la preparación frente a posibles ataques híbridos, mientras el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional celebrado esta semana dio instrucciones adicionales a ministros y servicios públicos. “Todos debemos estar alerta, actuar y hacer todo lo posible para prever, planificar y protegernos”, insistió el presidente francés.

 

El precedente de Leipzig cambia el cálculo europeo

La preocupación francesa se inserta además en una respuesta europea que llevaba meses tomando forma. La Comisión Europea aprobó en febrero un plan de acción específico contra las amenazas de drones, con medidas para mejorar la detección, coordinar las respuestas y reforzar la protección de infraestructuras críticas. Bruselas contempla incluso equipos de intervención rápida contra drones y una iniciativa europea de defensa antidrones plenamente operativa a finales de 2027.

El último episodio encubierto en Alemania ha contribuido a elevar la preocupación en París. El ataque frustrado con drones en el aeropuerto de Leipzig es considerado por las autoridades alemanas como un punto de inflexión, que da cuenta de la evolución de las amenazas híbridas en el corazón de Europa. Berlín ha atribuido posteriormente a Rusia la responsabilidad del episodio, mientras las investigaciones tratan de determinar con precisión cómo se organizó y cuál era su objetivo.

Macron ha utilizado ese caso para advertir de que Francia no puede confiar en recibir una señal previa si se produjera una acción física. “El día en que seamos atacados físicamente, no se nos avisará”, advirtió, según el comunicado difundido por el Elíseo. En esa línea, el líder del liberal Renacimiento ha instado a “mejorar la vigilancia” y proteger las infraestructuras francesas “contra los drones y los ciberataques”, tras los incidentes registrados en Dinamarca y Lituania.

Macron vincula la seguridad francesa al apoyo a Ucrania

El presidente francés también aprovechó la comparecencia para reafirmar que Francia mantendrá su respaldo a Kiev. “La esencia de la disuasión consiste en no dar visibilidad a lo que haremos. La intención que hay detrás de esto es intimidarnos y romper el esfuerzo de apoyo a los ucranianos. La consecuencia será la contraria. No estamos intimidados porque sabemos que en Ucrania está en juego nuestra seguridad de hoy y de mañana”, ha dicho el mandatario francés.

Macron ha evitado, sin embargo, detallar públicamente qué respuesta daría Francia ante un eventual ataque híbrido. La posición oficial se mantiene en el terreno de la disuasión y la preparación: reforzar las defensas, proteger las infraestructuras y aumentar la capacidad para detectar interferencias y agresiones antes de que escalen.

El mensaje coincide con una preocupación que comparten varios gobiernos europeos. Polonia, Alemania, Reino Unido y otros aliados han elevado sus sistemas de vigilancia después de distintos episodios con drones y otras acciones consideradas potencialmente hostiles. La cuestión central para las capitales europeas es determinar hasta qué punto estos incidentes forman parte de una estrategia coordinada y cuál debe ser la respuesta común.

El movimiento francés llega cuando la Unión Europea intenta adaptar su arquitectura de seguridad a un escenario en el que las fronteras entre guerra convencional, espionaje, sabotaje, desinformación y ataques cibernéticos son cada vez menos nítidas.

Bruselas trabaja en una estrategia que combina capacidades nacionales con instrumentos europeos. El plan de drones presentado en febrero contempla reforzar la producción europea de sistemas antidrones, mejorar la identificación de aparatos, desarrollar capacidades de inteligencia artificial y proteger infraestructuras esenciales. En julio, la Comisión incluyó además los sistemas de drones y antidrones entre los grandes proyectos europeos de defensa de interés común. @mundiario