Mbappé y Ester Expósito, pillados juntos de fiesta en París mientras el crack sigue lesionado

El entorno del Real Madrid vuelve a verse sacudido por una tormenta extradeportiva protagonizada por su principal estrella en la vanguardia. Tras abandonar de forma precipitada la concentración de la selección francesa a raíz del percance físico padecido frente a Turquía, Kylian Mbappé regresó a la capital española para someterse a una revisión médica que diagnosticó una hiperextensión de la cápsula posterior de la rodilla izquierda, pronosticando un periodo de baja estimado entre 10 y 12 días que le permitiría llegar a tiempo para el duelo liguero del 10 de octubre ante el Villarreal.

Sin embargo, el optimismo clínico inicial ha quedado sepultado bajo un denso manto de dudas y malestar social por la conducta del atacante durante las últimas 48 horas. Según reveló el periodista Marcos Benito en el programa El Chiringuito, conducido por Josep Pedrerol, el internacional francés no se ha personado en las instalaciones de Valdebebas para realizar el correspondiente tratamiento de fisioterapia y rehabilitación, marcando un llamativo contraste con otros futbolistas convalecientes de la plantilla blanca.

El reportero detalló que, mientras figuras lesionadas como Federico Valverde o su compatriota Ibrahima Konaté acuden a diario a la ciudad deportiva para acelerar sus respectivos procesos de recuperación bajo la tutela de los galenos del club, la ausencia del delantero galo resulta clamorosa: «Hay un misterio. Hace dos días que no se ve a Mbappé en Valdebebas. Desde el club dicen que se está recuperando, pero la verdad es que lleva dos días sin acudir a la ciudad deportiva».

Las sospechas no se limitan únicamente al absentismo del futbolista en las sesiones de readaptación, sino que salpican directamente al rigor de las pruebas médicas a las que fue sometido a su llegada de la concentración internacional. Benito cuestionó abiertamente la brevedad de los exámenes en Valdebebas: «Viene lesionado de su selección, se hace las pruebas y son veinte minutos. En veinte minutos no se puede hacer una resonancia magnética, por ejemplo», sembrando la incertidumbre sobre el verdadero alcance del contratiempo articular.

El incendio mediático terminó de prenderse de manera definitiva con la difusión de unas comprometedoras imágenes que sitúan al jugador a cientos de kilómetros del foco de recuperación. En la noche del martes, Mbappé fue cazado en París accediendo a un exclusivo local de ocio nocturno acompañado de su actual pareja, la actriz española Ester Expósito, desatando una oleada de indignación en el madridismo ante la aparente ligereza con la que gestiona sus días de convalecencia.

Indignación en la masa social y fantasmas del pasado

Este comportamiento nocturno ha caído como un jarro de agua fría entre los aficionados merengues, quienes interpretan el viaje a la capital francesa como una falta de compromiso en un momento delicado de la temporada. La escena revive inevitablemente los fantasmas y polémicas de la campaña anterior, cuando el atacante ya protagonizó episodios similares de desconexión durante ventanas de selecciones que deterioraron su sintonía con la grada del Santiago Bernabéu.

 En los despachos de Chamartín impera la cautela de puertas hacia afuera, aunque la procesión va por dentro ante la reincidencia en conductas que vulneran la disciplina de trabajo implícita en la entidad. El cuerpo técnico encabezado por José Mourinho contaba con que el futbolista aprovecharía el parón para fortalecer la articulación y reincorporarse con plenas garantías de cara al exigente calendario otoñal, donde los compromisos ligueros y europeos no admiten distracciones.

La desconexión del ariete en la noche parisina alimenta el debate sobre los privilegios internos y la fiscalización del tiempo libre de las estrellas del vestuario. Mientras compañeros como Endrick o Arda Güler redoblan esfuerzos en la sombra para arañar minutos en la rotación, las escapadas de Mbappé proyectan una imagen de permisividad que amenaza con alterar el equilibrio y la armonía interna del grupo.

Con la cuenta atrás activada para el compromiso frente al Villarreal en el feudo blanco, la atención se centra ahora en el día en que Mbappé decida volver a pisar el césped de Valdebebas. Los médicos del Real Madrid deberán evaluar si la vida nocturna ha interferido en la evolución de la cápsula posterior de la rodilla izquierda o si el atacante se encuentra apto para calzarse las botas de inmediato.

Kylian Mbappé vuelve a situarse en el ojo del huracán mediático por cuestiones ajenas a su descomunal talento futbolístico. Entre partes médicos cuestionados, silencios institucionales y salidas de fiesta en la noche de París, el astro francés tensa de nuevo la cuerda con una afición que le exige máxima entrega para liderar el proyecto hacia los títulos. @mundiario