Messi se despide de Argentina entre el llanto y la gratitud eterna

Leo Messi agarró el micrófono ante más de 80.000 personas en el día de su despedida definitiva y habló como nunca antes lo había hecho frente a su gente. Su alocución en el césped del estadio Monumental, conmovedora y lúcida a partes iguales, combinó la gratitud más sincera con un mensaje reivindicativo de profunda cohesión patriótica, teñido por esa melancolía inevitable de quien cierra una era irrepetible: «Orgulloso de ser argentino y de cumplir mi sueño con todos ustedes». El trámite competitivo del triunfo frente a Benín, donde se dio el lujo de rubricar un tanto y regalar dos asistencias, quedó relegado a una mera anécdota ante la magnitud de escuchar el último adiós de la mayor leyenda del fútbol nacional.

En medio de una atmósfera sobrecogedora y con la voz quebrada por la emoción, el astro de Rosario dirigió sus primeras palabras hacia la figura de su progenitor, rememorando el sacrificio familiar que allanó su camino hacia la cumbre. «Es difícil decir algo hoy. Hay muchas emociones, muchas cosas… obviamente en lo primero que pienso es en mi viejo. No me queda más que agradecer. Fue un orgullo muy grande defender esta camiseta, hasta en los peores momentos. Nunca dejé de luchar, de pelear, de dar el máximo y de querer estar siempre. No venir más va a ser un dolor muy grande», expresó el dorsal 10 ante un graderío completamente enmudecido.

El capitán insistió en el profundo apego que le une a los colores albicelestes, reconociendo que desprenderse de esa rutina competitiva representa el trago más amargo de su trayectoria profesional. «Les juro que me gustaría venir toda la vida porque jugar en la selección argentina es lo más lindo que te puede pasar», confesó conmovido. No obstante, el veterano atacante argumentó que la decisión responde a una madurada necesidad de dar un paso al costado tras haber tocado el cielo en las máximas citas internacionales, entendiendo que el desgaste acumulado aconseja ceder el testigo a las nuevas generaciones.

Echando la vista atrás hacia su última participación en la Copa del Mundo, el futbolista admitió que aquel torneo supuso una exigencia física y mental que desbordó cualquier expectativa previa. «Como dije, si bien quiero estar acá toda la vida, siento que es el momento. El último Mundial ya fue demasiado todo lo que me tocó vivir. Tuvimos el sueño de volver a ser campeones del mundo. Todos los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta, siempre», enfatizó, ensalzando la entrega incondicional de los futbolistas que le escoltaron en cada batalla.

El homenaje oral tuvo como destinatarios privilegiados a los integrantes de la Scaloneta, ese bloque humano que blindó su liderazgo y le catapultó hacia la gloria eterna. «Agradecer a mis compañeros por este tiempo, por lo que compartí con este grupo. Me hicieron ser campeones del mundo, de América, Finalissima y todo lo que jugamos. Fue un orgullo enorme para mí compartir dentro y fuera de la cancha con todos ellos. Competíamos a cualquiera porque sabía que tenía guerreros al lado que se dejaban la vida», proclamó con admiración hacia sus compañeros de vestuario.

El llanto de un líder, el calor de las gradas y el legado eterno

Reconociendo el impacto psicológico que le producía pronunciar el adiós definitivo sobre el tapete de River Plate, Messi admitió la dificultad de ordenar todas las ideas en una noche tan especial: «Seguramente me olvido de muchas cosas que me gustaría decirles. Es un momento muy difícil para mí. Voy a extrañar muchísimo jugar acá. Siempre recibí un cariño enorme, de principio a fin. Soy un agradecido por todo lo que me tocó vivir». Los cánticos de agradecimiento bajaron desde las tribunas para envolver en aplausos al ídolo indiscutible.

El atacante del Inter Miami tampoco quiso olvidarse del sacrificio económico y logístico realizado por los hinchas para arropar al combinado en cada rincón del planeta. «Agradezco todo este tiempo que siempre, fui donde fui, la cancha llena, sea el partido que sea. Mundiales, Copa América… haciendo un esfuerzo enorme. Ustedes siempre lo hacen. Siempre somos locales en todos lados. Y nosotros lo sentimos», subrayó, valorando esa incondicional marea celeste y blanca que transformó estadios foráneos en auténticas sucursales de Buenos Aires.

Entre los recuerdos más luminosos de su dilatada trayectoria internacional, Messi rescató la mágica noche vivida en el Monumental tras coronarse en la final de Qatar 2022. «Me tocó vivir uno de los días más felices de mi carrera. Fue cuando volvimos a jugar después de ganar el Mundial. Fue lo más lindo que me pasó. Fue hermoso. Hasta día de hoy veo videos y me emociono. Quedará en la historia de todos nosotros. Muchísimas gracias», rememoró ante una grada que coreaba su nombre al unísono.

La solemnidad se adueñó de sus palabras en el tramo final del discurso, verbalizando con crudeza el dolor de la despedida: «Hoy me toca vivir seguramente el día más triste de mi carrera. Le digo adiós a todos ustedes, a la selección. Ahora voy a estar de ese lado, bancando a estos chicos y a todos los que vengan». El capitán prometió transformarse a partir de ahora en el hincha más apasionado del conjunto nacional, transmitiendo su confianza en el porvenir del proyecto deportivo.

Como rúbrica a su adiós, el rosarino lanzó un mensaje de advertencia y fraternidad hacia todo el pueblo argentino, exhortando a preservar la unión ante las adversidades venideras: «Siempre unidos. Porque cuando estamos unidos somos más fuertes que cualquiera. Vendrán momentos difíciles porque lo que ha hecho este grupo tiene mucho valor. Y ahí tendremos que estar más unidos que nunca. Porque hay gente que no quiere que nos vaya bien». Así cerró Lionel Messi su etapa con la Albiceleste, despidiéndose como un mito eterno que unió a una nación entera a través de su fútbol. @mundiario