Milei agita el avispero del 29-N: el dardo sobre las pensiones que escuece a PP y Vox

Javier Milei ha vuelto a Madrid en el peor momento posible para la derecha española, si lo que pretende es mantener las pensiones fuera del centro de la batalla electoral. El presidente de Argentina aterrizó este martes para una visita de poco más de 24 horas, la séptima desde que llegó a la Casa Rosada, con una agenda en clave económica y de encuentros con representantes del entorno liberal y de Vox. Pero, a diferencia de sus anteriores viajes, esta vez no habrá fotografía con Santiago Abascal y la Comunidad de Madrid ha mantenido hasta última hora la cautela sobre el encuentro con Isabel Díaz Ayuso.

La coincidencia temporal resulta especialmente significativa. España afronta las elecciones generales del 29 de noviembre y las pensiones se han convertido en uno de los asuntos más sensibles de la precampaña después de que Ester Muñoz, portavoz del grupo parlamentario del PP, afirmara que el sistema actual “va a colapsar” y reclamara “valentía” para modificarlo. Alberto Núñez Feijóo reaccionó rápidamente para garantizar que las pensiones seguirán revalorizándose con el IPC, aunque dejó abierta la puerta a una reforma destinada, según explicó, a asegurar la viabilidad del sistema para las generaciones futuras.

Vox también ha tenido sus patinazos en el electorado pensionista. Su portavoz económico, José María Figaredo, ha descrito el sistema español como un modelo “zombi” y “quebrado” y ha defendido avanzar hacia una fórmula mixta que combine el sistema público con mecanismos de capitalización. Abascal, sin embargo, ha tratado de contener el impacto político de estas posiciones y ha asegurado que las pensiones “se van a pagar como sea”, al tiempo que acusa al Gobierno de Pedro Sánchez de ponerlas en riesgo al deteriorar la economía.

En ese escenario aparece Milei. El presidente argentino se ha convertido en una referencia internacional para una parte de la derecha española por su defensa de la reducción del gasto público, la desregulación y una profunda transformación del papel del Estado. Vox incluso ha denominado “Vicepresidencias de desregulación” a algunas de las áreas que ha asumido en gobiernos autonómicos de coalición con el PP. La asociación política existe, pero en plena campaña para las generales también puede darle alas al PSOE para hacer calar la idea de que la oposición busca recortar el Estado de bienestar.

La imagen de la motosierra, símbolo utilizado por Milei para representar su programa de ajuste, planea sobre la precampaña cuando las pensiones se han convertido en uno de los principales campos de confrontación entre el Gobierno y la oposición. El PSOE está utilizando las declaraciones de dirigentes del PP y Vox para advertir de un eventual cambio de modelo, mientras Feijóo intenta diferenciar su posición de las propuestas más rupturistas y garantizar a los pensionistas el mantenimiento de la actualización conforme al IPC.

 

Abascal acudirá a actos de campaña

La propia agenda de Milei refleja esa proximidad ideológica. El presidente argentino participa en un desayuno del Foro Nueva Economía, se reúne con el economista Jesús Huerta de Soto —una de las referencias intelectuales que él mismo reivindica— y acude a la Fundación Disenso, vinculada a Vox. Allí será recibido por el secretario general de la formación, Ignacio Garriga, y por el director de la fundación, Jorge Martín Frías. La ausencia de Abascal no elimina, por tanto, la dimensión política de la visita, aunque sí evita una imagen que podría tener una lectura electoral inmediata.

Es precisamente esa fotografía la que esta vez no se producirá. Abascal ha justificado su ausencia por su agenda de precampaña, con actos previstos en A Coruña y Avilés. El líder de Vox ha mantenido una relación estrecha con Milei desde antes incluso de su llegada a la Presidencia argentina. En mayo de 2024, el mandatario fue una de las figuras centrales del gran acto Europa Viva de Vox en Madrid durante la campaña de las elecciones europeas. En sus anteriores visitas a España, Abascal había mantenido encuentros con él o había coincidido públicamente con el presidente argentino.

La ausencia de Feijóo es menos novedosa. El presidente argentino nunca ha mantenido una reunión privada con el líder del PP y tampoco está previsto que lo haga durante este viaje. Sí existió un acercamiento este verano en la investidura de la presidenta del Perú, la conservadora Keiko Fujimori. Milei concentra su agenda política española en el entorno de Vox y en la presidenta madrileña Díaz Ayuso, con quien, según Cadena SER, tiene previsto reunirse este miércoles por la tarde. La Comunidad de Madrid había evitado inicialmente confirmar la cita, mientras fuentes argentinas la daban por hecha.

Las derechas eluden el espinoso tema de las pensiones

Para Ayuso, un encuentro con Milei sería su cuarta reunión con el presidente argentino y reforzaría una relación política que ambos han exhibido públicamente en anteriores ocasiones. Pero la fotografía llega en un momento distinto, cuando el PP intenta presentarse ante el electorado como una alternativa de gobierno y cuando Feijóo trata de evitar que determinadas posiciones de Vox se conviertan en una amenaza para su estrategia electoral. El propio análisis interno del PP sobre las elecciones de 2023 ha identificado las pensiones y otros asuntos sociales como terrenos capaces de movilizar al electorado progresista cuando la oposición transmite incertidumbre en una futura coalición con la ultraderecha.

Milei puede ser un aliado ideológico para sectores de la derecha española y, al mismo tiempo, una figura cuya presencia complique su discurso electoral. La cuestión no reside únicamente en Argentina, sino en qué asociación establece el votante español entre las políticas de ajuste, el futuro del Estado del bienestar y las propuestas de quienes aspiran a gobernar después del 29-N.

El Gobierno de Sánchez, mientras tanto, tiene un incentivo evidente para mantener esa asociación en primer plano. Las declaraciones de Muñoz y Figaredo han permitido al PSOE situar a PP y Vox ante la necesidad de explicar qué reformas pretenden acometer y qué garantías ofrecen a los pensionistas. Feijóo ha respondido comprometiéndose con la actualización de las pensiones conforme al IPC, mientras Abascal ha asegurado que se pagarán “con un sistema o con otro”. @mundiario