La enfermería de Valdebebas ha registrado una semana de contrastes extremos que impacta de lleno en la planificación deportiva del Real Madrid. La nota positiva y esperanzadora la protagonizó Éder Militão, quien se reincorporó a los entrenamientos grupales con el resto de la plantilla cinco meses exactos después de ser intervenido quirúrgicamente en Finlandia. La visita del doctor Lasse Lempainen, el especialista finés que le operó en abril de una rotura en el tendón proximal del bíceps femoral, sirvió para certificar la óptima evolución de su recuperación tras superar con éxito las pruebas médicas de rigor.
Sin embargo, el optimismo por los avances del zaguero brasileño quedó empañado de inmediato por una pésima noticia en el eje de la retaguardia: la baja de Raúl Asencio. El canterano tuvo que pasar por el quirófano para ser intervenido de una fisura en la tibia de la pierna derecha, una dolencia que arrastraba desde principios de año y que no remitió con el tratamiento conservador aplicado en los últimos meses. Tras el éxito de la operación, el defensor afronta un periodo estimado de baja de entre dos y tres meses, lo que posterga su hipotético regreso a los terrenos de juego hasta finales de 2026 o los primeros compases de 2027.
Este revés médico deja el eje defensivo de José Mourinho en una situación de extrema vulnerabilidad. Mientras Militão completa su puesta a punto para alcanzar el alta competitiva —fijada en principio para el mes de noviembre—, el entrenador portugués únicamente dispone de tres centrales sanos en el primer equipo: Dean Huijsen, Ibrahima Konaté y Antonio Rüdiger. Con estos efectivos deberá afrontar un calendario frenético y de máxima exigencia en las próximas tres semanas.
El maratón de compromisos arrancará este 10 de octubre recibiendo al Villarreal en el Santiago Bernabéu, para viajar cuatro días después al Olímpico frente a la Roma en la Champions League (14 de octubre). Sin tregua, los blancos se medirán al Sevilla en casa (18 de octubre), acogerán al RB Leipzig en competición europea (21 de octubre) y cerrarán el exigente periplo liguero visitando al FC Barcelona en el Spotify Camp Nou para la disputa de El Clásico el 25 de octubre.
Hasta la fecha, Mourinho ha gestionado los ocho encuentros oficiales disputados apoyándose exclusivamente en este trío de zagueros. La pareja más habitual ha sido la conformada por Huijsen y Konaté, quienes han sido de la partida en siete de las ocho citas de la temporada. No obstante, esa sociedad se romperá de forma obligada frente al Villarreal debido a la expulsión que sufrió el zaguero hispano-neerlandés en el derbi madrileño, circunstancia que forzará al preparador luso a formar con Rüdiger y Konaté en el centro de la defensa.
La enfermería pendiente de Konaté y el recurso de La Fábrica
La principal incógnita táctica para el regreso de la competición doméstica reside en el estado físico de Ibrahima Konaté. El internacional francés tuvo que abandonar la concentración de Les Bleus al presentar molestias en el ligamento colateral de la rodilla derecha, estimándose un periodo de recuperación cercano a las dos semanas.
Aunque a lo largo del parón internacional se le ha visto ejercitarse en las instalaciones de Valdebebas, todavía no ha realizado trabajo con balón sobre el césped, manteniendo en vilo al cuerpo técnico blanco.
Descartado por completo repetir experimentos fallidos de épocas anteriores —como la reubicación forzada de Aurélien Tchouaméni en el centro de la defensa ensayada bajo la etapa de Carlo Ancelotti—, la mirada de Mourinho se dirige de manera natural hacia la cantera madridista en busca de soluciones de emergencia ante posibles contratiempos.
En la recámara de The Special One figuran varios nombres destacados de La Fábrica. El primero de ellos es Mario Rivas, zaguero que ya contó con minutos durante la pretemporada y goza de la simpatía del cuerpo técnico; junto a él asoman el prometedor Joan Martínez y el recién incorporado Óscar Nassei.
Dependerá de las necesidades inmediatas y de la evolución física de la zaga que alguno de estos canteranos dé el salto definitivo a las convocatorias del primer equipo mientras se concreta el esperado regreso de Militão. @mundiario
