Fernando Alonso afrontará una jornada de domingo de extrema exigencia en el Gran Premio de Italia de Fórmula 1. El piloto español se verá obligado a tomar la salida desde la calle de boxes del Templo de la Velocidad tras detectarse fallos mecánicos de consideración en la unidad de potencia Honda de su AMR26.
Tal y como lo explican en un artículo publicado en el diario Marca, la complicación técnica se desencadenó durante la tanda de clasificación del sábado, justo antes de que el bicampeón del mundo realizara su último intento cronometrado en la Q1. El propulsor japonés sufrió un apagón inesperado que impidió al asturiano exprimir al máximo el rendimiento del monoplaza británic.
El periodista Eugenio Muñoz recuerda que a pesar del contratiempo en pista, Alonso logró registrar el vigesimoprimer tiempo de la sesión, superando únicamente a su compañero de equipo Lance Stroll. Aunque las penalizaciones impuestas a Kimi Antonelli, Liam Lawson y Alex Albon le habrían permitido ganar tres posiciones en la parrilla, la gravedad de la avería ha descartado esa opción.
Los ingenieros del fabricante asiático se vieron obligados a trabajar de forma intensiva en el garaje de Aston Martin, rompiendo el toque de queda establecido por la Federación Internacional del Automóvil para inspeccionar a fondo el vehículo. Las pesquisas confirmaron de forma definitiva la presencia de anomalías en diversos componentes clave del sistema motriz.
Shintaro Orihara, ingeniero jefe de la firma nipona, reconoció públicamente que la unidad requería la sustitución inmediata de piezas fundamentales relacionadas con la batería y el sistema de combustión interna. Al haber agotado el cupo permitido para la presente temporada debido a los incidentes del primer tramo del curso, el reemplazo conlleva de forma automática la sanción.
Contratiempos en Monza y la exigencia de Alonso a la fábrica de Sakura
Este nuevo contratiempo pone bajo la lupa la evolución de la unidad de potencia estrenada recientemente en el Gran Premio de los Países Bajos. Mientras que en las reviradas curvas de Zandvoort Alonso logró enmascarar las deficiencias mediante la gestión de carrera, las larguísimas rectas de Monza han puesto al descubierto todas las carencias del motor.
Las escasas zonas de frenada del trazado italiano dejan sin margen de maniobra a un monoplaza que había experimentado un avance aerodinámico significativo a raíz del paquete de mejoras introducido en el circuito de Budapest. El rendimiento de la planta motora se consolida como el gran punto débil del proyecto actual.
Ante esta coyuntura, el propio Fernando Alonso no ha dudado en enviar un mensaje contundente sobre los plazos que requiere la fábrica de Sakura para solventar la falta de competitividad. El asturiano confía en la capacidad de reacción técnica de la marca, pero exige resultados a corto plazo sin repetir errores del pasado.
La escuadra de Silverstone se encamina así hacia una carrera sumamente compleja, con sus dos monoplazas relegados al fondo del pelotón. La situación resulta aún más amarga al constatar el rendimiento de escuderías rivales en la parte delantera de la parrilla que equipan los motores que antes utilizaba la estructura británica.
El balance de la apuesta de Aston Martin por convertirse en equipo de fábrica de Honda arroja un bagaje austero de solo tres puntos en el casillero del piloto español. La cita dominical en Monza exigirá una nueva demostración de pilotaje de Alonso para intentar arañar alguna posición desde la calle de boxes. @mundiario
