Racing y Castellón retratan al Deportivo: fuerte con los débiles, frágil con los fuertes

El Deportivo insiste en soñar, pero no logra concretar. El fútbol vuelve a golpearlo con la crudeza de un martillo: compite, se sostiene, incluso ilusiona por momentos… pero cuando el partido exige jerarquía de ascenso, la luz se apaga. La Hypermotion le recuerda sin piedad que aún no está en la cima, que su ambición corre más rápido que su madurez.

La derrota ante el Castellón fue otro capítulo de ese mismo guion. El equipo de Antonio Hidalgo mostró una versión aceptable, no se descompuso, pero volvió a quedarse corto en la hora señalada. Como ya ocurrió en enero, los duelos directos se convierten en un muro: cuando el Dépor intenta asaltar las primeras posiciones, se estrella contra un techo de cristal que parece blindado.

El dato duele porque no admite excusas: 0 de 12 puntos ante Racing de Santander y Castellón, los dos primeros clasificados. Y si se amplía el foco, el diagnóstico se vuelve aún más incómodo: el Deportivo es fuerte contra los débiles, pero débil contra los fuertes. La temporada ya tiene 26 jornadas, suficientes para entender que no se trata de mala suerte, sino de patrón.

La clasificación también lo confirma. En la zona de playoff aparecen Almería, Málaga y Las Palmas, y el balance del Dépor ante ellos deja un regusto a insuficiencia: una victoria, dos empates y una derrota. El global contra la zona noble es aún más pobre: 5 de 24 puntos posibles. El único triunfo, ante el Almería, fue una excepción con épica, pero precisamente por eso destaca: porque no es lo habitual.

Y hay un detalle que puede convertirse en veneno cuando llegue la primavera: el golaveraje. Perdido ya con Castellón y Racing, con el Málaga cuesta arriba tras el 3-0 en La Rosaleda, y solo relativamente controlado ante el Almería, el Dépor no solo pierde puntos: pierde armas para la guerra final. Y en Segunda, cuando todo se decide por milímetros, esos golpes silenciosos suelen ser los que terminan dejando a un equipo fuera del ascenso. @mundiario