El fútbol español despide con honores a uno de sus atacantes más determinantes, generosos y laureados de lo que va de siglo. Pedro Rodríguez Ledesma, universalmente conocido en sus orígenes como ‘Pedrito’, ha comunicado de manera oficial su retirada definitiva de los terrenos de juego. A sus 39 años de edad, el extremo canario se encontraba sin equipo profesional tras concluir el pasado mes de junio su vinculación contractual con la SS Lazio, poniendo de este modo el punto final a una trayectoria deportiva colosal que le consagró como uno de los pilares del inolvidable Mundial de Sudáfrica 2010.
Nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1987, Pedro dio sus primeros pasos competitivos en el modesto CD San Isidro antes de incorporarse en agosto de 2004 a las categorías juveniles del FC Barcelona. Su salto al primer equipo blaugrana se produjo oficialmente el 12 de enero de 2008, aunque su auténtica eclosión en la élite mundial llegaría de la mano de Pep Guardiola. El técnico de Santpedor confió plenamente en su verticalidad y disciplina táctica durante el ejercicio 2008-09 y, muy especialmente, en una mágica temporada 2009-10 en la que se convirtió en el primer futbolista de la historia en marcar en seis competiciones distintas en un mismo año natural.
A partir de aquella gesta, el atacante tinerfeño cimentó una carrera fulgurante y repleta de éxitos que le catapultó de inmediato a la selección absoluta de Vicente del Bosque. En tierras sudafricanas, Pedro derribó la puerta de la titularidad en las semifinales ante Alemania y formó parte del once inicial que doblegó a los Países Bajos en la gran final de Johannesburgo. Su sacrificio defensivo, su velocidad para desmarcarse al espacio y su capacidad para golpear con ambas piernas le convirtieron en una pieza indispensable en la época dorada del fútbol nacional.
El palmarés que atesora el extremo español en sus vitrinas es sencillamente apabullante y se encuentra al alcance de muy pocos elegidos en la historia. Su etapa en el FC Barcelona, club del que se despidió en el verano de 2015, quedó marcada por tres Champions League, cinco Ligas de España, tres Copas del Rey, cuatro Supercopas de España, tres Supercopas de Europa y dos Mundiales de Clubes, erigiéndose en un artillero infalible en las grandes noches europeas.
Lejos de acomodarse tras su salida de la Ciudad Condal, Pedro continuó extendiendo su leyenda competitiva en la exigente Premier League de la mano del Chelsea . Con el conjunto londinense levantó el título liguero inglés, una FA Cup y una Europa League, para posteriormente emprender una fructífera aventura en el fútbol italiano defendiendo con solvencia los colores de los dos clubes antagónicos de la capital: la Roma y la Lazio.
El ocaso inevitable de los héroes de Sudáfrica
El balance global de su trayectoria sobre el césped refleja la asombrosa cifra de 841 partidos oficiales disputados entre competiciones de clubes y sus comparecencias con la Selección Española. Su regularidad física, su conducta intachable dentro y fuera del campo y su idilio constante con el gol en momentos de máxima presión definieron la estirpe de un futbolista que jamás reclamó titulares rimbombantes pero cuya aportación colectiva resultó determinante en todos los proyectos donde militó.
El anuncio de su adiós acelera el crepúsculo de una generación irrepetible que cambió para siempre el destino del deporte español en aquel verano de 2010. Tras la despedida de Pedro, casi la totalidad de los 23 héroes de Johannesburgo han colgado las botas, dejando un vacío generacional teñido de nostalgia. En la actualidad, únicamente sobreviven en activo cuatro futbolistas de aquella mítica expedición: Raúl Albiol, Juan Mata, Javi Martínez y Sergio Ramos.
No obstante, la continuidad de estos cuatro veteranos pende también de un hilo en el panorama profesional. Ninguno de ellos cuenta actualmente con equipo tras expirar sus respectivos contratos en el pasado mercado veraniego, por lo que el telón definitivo para los últimos baluartes de la gesta sudafricana parece estar a la vuelta de la esquina, cerrando formalmente el ciclo más brillante que jamás haya presenciado el fútbol español.
En las últimas horas, las redes sociales y los canales oficiales de sus antiguos clubes se han inundado de mensajes de gratitud y reconocimiento hacia la figura del canario. Compañeros de vestuario, entrenadores y aficionados recuerdan con emoción sus goles icónicos en Abu Dabi, en Wembley o en el Santiago Bernabéu, ensalzando a un profesional ejemplar que siempre antepuso el bienestar del equipo a cualquier brillo individual.
Pedro Rodríguez se despide del fútbol en silencio, con la misma humildad y elegancia con la que saltó al Camp Nou hace casi dos décadas desde su Tenerife natal. Con 25 títulos colectivos en su haber y el agradecimiento eterno de toda una nación a la que ayudó a bordar su primera estrella mundial, Pedrito se marcha habiendo escrito una de las páginas más completas, hermosas y respetadas en la historia del balompié mundial. @mundiario
