El Al Nassr firmó una demostración incontestable de pegada y jerarquía futbolística en su visita a Uzbekistán, donde trituró por dos goles a seis al Pakhtakor en un encuentro correspondiente a la fase de grupos de la AFC Champions League. Ante la notable ausencia de su máxima figura, Cristiano Ronaldo, el conjunto saudí disipó cualquier atisbo de duda sobre su competitividad internacional gracias a una actuación coral sencillamente sobresaliente, liderada con maestría por el talento desbordante de João Félix.
Desde el pitido inicial, el combinado visitante impuso un ritmo eléctrico sobre el terreno de juego. El exjugador del Atlético de Madrid asumió los galones de la manija ofensiva, necesitando muy pocos minutos para desequilibrar la balanza a favor de los suyos. Primero, el delantero luso sirvió un pase medido a Al Hamdan para inaugurar el marcador, encarrilando una noche que pronto se convertiría en un monólogo de repertorio técnico.
Lejos de conformarse con la asistencia inicial, João Félix desató la locura en apenas un cuarto de hora frenético. El atacante portugués firmó un doblete fulgurante que desarmó por completo el entramado defensivo local, desatascando el empate provisional y colocando una ventaja insalvable antes de alcanzar el ecuador del primer periodo. Su movilidad, visión de juego y claridez en los metros finales le valieron de forma indiscutible la designación como el MVP del choque.
La aportación ofensiva del Al Nassr encontró también un socio de lujo en la figura de Sadio Mané. El extremo senegalés cuajó una actuación memorable aportando dos asistencias determinantes: la primera de ellas culminada precisamente por João Félix en la primera mitad, y la segunda aprovechada por Ghareeb en el segundo acto para firmar el quinto tanto de la cuenta visitante.
El festival anotador de la escuadra saudí se completó con un testarazo de Al Amri a la salida de un saque de esquina y la fulgurante aparición de Angelo, quien cerró la cuenta a falta de diez minutos para el pitido final.
Demostración de fondo de armario y ambición continental
La contundente victoria por dos goles a seis —maquillada en los compases finales por los tantos locales obra de Flamarion y Khamdamov, además de un gol anulado al Pakhtakor con anterioridad— deja lecturas sumamente positivas para las aspiraciones del Al Nassr en el torneo asiático. El equipo se instala firmemente entre los seis primeros clasificados de la competición, ratificando que su proyecto deportivo posee la profundidad de plantilla necesaria para sobreponerse a bajas tan sensibles como la de su capitán histórico.
La dirección técnica encontró en la sociedad formada por João Félix y Mané un caudal inagotable de desequilibrio, velocidad y pegada, neutralizando las intentonas de un Pakhtakor que intentó competir con orgullo pero que se vio arrollado por la superioridad técnica del rival.
Las sensaciones ofrecidas en tierras uzbekas reafirman la candidatura del conjunto saudí a levantar el cetro continental, mostrando una versión coral donde la pólvora ofensiva no depende de un solo nombre propio.
El vestuario encarará los próximos compromisos con la máxima confianza tras un triunfo coral que disipa cualquier fantasma sobre la dependencia táctica del equipo.
La expedición regresa a casa con los deberes hechos y la confirmación de que la plantilla dispone de recursos sobrados para aspirar a la gloria en todos los frentes abiertos de la temporada. @mundiario
