La victoria del Deportivo de La Coruña por 2-1 ante Osasuna en Riazor dejó mucho más que tres puntos en la undécima jornada de LaLiga. El equipo de Antonio Hidalgo tuvo que remontar el tanto inicial de Ante Budimir, pero encontró en Mario Soriano y Bil Nsongo a los protagonistas de una reacción que premió su insistencia. Estas son las diez claves que explican el triunfo deportivista.
1. Un comienzo que marcó la iniciativa del partido
El Deportivo salió decidido a asumir el protagonismo y consiguió someter a Osasuna durante buena parte del primer tiempo. La movilidad de sus atacantes y la circulación del balón permitieron al conjunto gallego instalarse cerca del área rival. Las ocasiones de Yeremay y Mella confirmaron que el equipo tenía argumentos para adelantarse, aunque le faltó precisión en la definición.
2. Yeremay fue un problema constante para Osasuna
El atacante deportivista destacó por su capacidad para superar rivales y generar situaciones de peligro. Su oportunidad en el minuto 8, cuando se quedó prácticamente solo ante Sergio Herrera, pudo cambiar el encuentro. También generó peligro con sus centros y acciones a balón parado. Su desequilibrio fue una de las principales herramientas ofensivas del Deportivo.
3. David Mella aportó profundidad y amenaza
Mella acompañó el protagonismo de Yeremay con movimientos que complicaron a la defensa navarra. Tuvo oportunidades para marcar, especialmente durante los primeros minutos, pero no encontró la precisión necesaria. Su presencia permitió al Deportivo repartir el peligro entre diferentes sectores del ataque y evitar que Osasuna concentrara toda su atención en un único futbolista.
4. La eficacia de Budimir puso a prueba la reacción local
Osasuna necesitó una oportunidad clara para adelantarse. Ante Budimir aprovechó un error de Leo Román en la salida de balón y convirtió la asistencia de Moi Gómez en el 0-1. El delantero croata volvió a demostrar su importancia como referencia ofensiva y alcanzó los ocho goles en Primera División esta temporada. Su capacidad para castigar errores fue una advertencia para el Deportivo.
5. El equipo de Antonio Hidalgo no perdió la confianza
El gol visitante pudo provocar frustración después de una primera mitad en la que el Deportivo había generado más ocasiones. Sin embargo, el conjunto gallego mantuvo su intención de atacar y no renunció a buscar el empate. Incluso antes del descanso, Luismi Cruz estuvo cerca de marcar con una volea que se marchó por muy poco. Esa insistencia resultó determinante.
Un encuentro heróico
6. Los cambios aportaron soluciones ofensivas
Antonio Hidalgo entendió que necesitaba nuevas alternativas para modificar el desarrollo del encuentro. La entrada de Adama Traoré permitió al Deportivo ganar velocidad y profundidad por las bandas. Posteriormente, Aubameyang también participó en las acciones ofensivas. Los movimientos desde el banquillo ampliaron las posibilidades del equipo y terminaron teniendo incidencia directa en el resultado.
7. Mario Soriano asumió la responsabilidad del empate
El centrocampista apareció en el minuto 64 para devolver la igualdad al marcador. Su lanzamiento de libre indirecto atravesó una zona con numerosos futbolistas y sorprendió a Sergio Herrera, que llegó a tocar el balón sin poder evitar el tanto. Soriano firmó así su segundo gol en Primera División esta temporada y devolvió la confianza a un Deportivo que necesitaba un golpe de autoridad.
8. El larguero evitó una remontada todavía más rápida
Después del empate, el Deportivo encontró espacios y aumentó su presión sobre Osasuna. Luismi Cruz estuvo muy cerca de completar la remontada con un lanzamiento directo que terminó estrellándose contra el larguero. Aquella acción confirmó el crecimiento ofensivo de los locales y anticipó los problemas que tendría el conjunto navarro para sostener el resultado.
9. Adama Traoré fabricó la jugada decisiva
La velocidad y profundidad del atacante fueron fundamentales para construir el segundo tanto. En el minuto 87, Adama ganó la línea de fondo y puso un balón que Aubameyang remató de cabeza. Sergio Herrera realizó una gran intervención, pero el rechace quedó servido para que Nsongo apareciera y empujara el balón a la portería. Una acción que resumió el impacto de las alternativas ofensivas del Deportivo.
10. Nsongo convirtió la insistencia en una victoria
El delantero tuvo la virtud de mantenerse atento a una segunda jugada que exigía concentración y rapidez de reacción. Su gol en el minuto 87 desató la celebración de Riazor y completó una remontada que parecía complicada durante buena parte del encuentro. Su aparición también confirmó que el Deportivo encontró soluciones más allá de sus futbolistas habituales y que la profundidad de plantilla puede marcar diferencias.
La victoria ante Osasuna representa una inyección de confianza para el Deportivo y para Antonio Hidalgo. El equipo gallego demostró que puede reaccionar ante la adversidad, aprovechar los recursos del banquillo y mantener su ambición hasta el último minuto. Sin embargo, el triunfo también deja una tarea pendiente: mejorar la seguridad defensiva y evitar que su superioridad ofensiva dependa de remontadas. Riazor celebró tres puntos importantes, pero el verdadero desafío será transformar esa personalidad en regularidad competitiva. @mundiario
