El presidente de Siria, Bashar al Assad, se perfila como favorito absoluto para lo que sería un tercer mandato de siete años en el cargo, de acuerdo con las reglas de la Constitución de 2012.
Todos los intentos para reformar la Carta Magna en Siria tras diez años de conflicto armado han fracasado y el actual mandatario podría incluso consolidar su influencia con esta más que probable victoria, a pesar de los momentos de debilidad que atravesó a principios de la guerra.
Los nominados deben haber residido continuamente en Siria durante diez años. Su candidatura también debe ser aprobada por 35 miembros del Parlamento.
Mientras tanto, la guerra en Siria está lejos aún de apagarse por los intereses de las potencias que ayudan a las milicias enfrentadas al régimen de Damasco y entre sí. Al menos ocho miembros de las milicias proturcas y un miliciano kurdo murieron en enfrentamientos en la región siria de Afrin, en el norte del país, entre el 8 y el 14 de abril. Los enfrentamientos entre las Fuerzas de Liberación de Afrin (HRE, por sus siglas en kurdo) y las milicias proturcas se han saldado con 19 «mercenarios» prokurdos heridos, según informa la agencia de noticias prokurda ANHA.
En los últimos días las HRE han lanzado varias acciones armadas de sabotaje contra las fuerzas turcas presentes en el norte de Siria y sus milicias afines. El viernes murió un miliciano kurdo en enfrentamientos en el distrito de Shera. También ha habido combates en la localidad de Hallubiye, un ataque contra una reunión de grupos yihadistas en Afrin el 11 de abril y un ataque contra un vehículo de las fuerzas proturcas en la misma ciudad, Afrin. El último incidente del que informan las HRE es un ataque contra un vehículo el 14 de abril en Al Bab.

