Susto en el Heliodoro tras sufrir Jesús de Miguel una parada cardiorrespiratoria

Una auténtica pesadilla se apoderó del estadio Heliodoro Rodríguez López durante los instantes finales del enfrentamiento entre el CD Tenerife y el Andorra. Cuando el partido ya vivía momentos de máxima tensión con el empate a dos en el marcador y las expulsiones de Lautaro y Dani Martín, una acción fortuita pero de extrema dureza en el minuto 98 eclipsó por completo el devenir puramente deportivo de la jornada liguera.

El incidente se produjo cuando Jesús de Miguel arrancó un veloz contragolpe desde su propio campo para alcanzar un balón largo. En su carrera hacia la frontal, el delantero blanquiazul pugnaba por el esférico aéreo con los defensas rivales sin percatarse de la salida a la desesperada del guardameta del Andorra, Owono, quien abandonó su área grande a toda velocidad para despejar el peligro.

El impacto resultó absolutamente devastador. El portero colisionó violentamente con su rodilla directamente contra el pecho del atacante del Tenerife, quien cayó desplomado sobre el césped de manera fulminante e inmóvil. El colegiado decretó la tarjeta roja de forma inmediata para el guardameta visitante, pero la gravedad de la escena desplazó cualquier otra lectura arbitral mientras los futbolistas de ambos bandos solicitaban con desesperación el ingreso urgente de las asistencias sanitarias.

Las escenas de angustia se sucedieron sobre el terreno de juego durante más de cinco largos minutos de absoluto silencio en las gradas. El propio Owono, visiblemente consternado tras ver la reacción del delantero, regresó momentáneamente desde la boca de vestuarios para interesarse por el estado físico de su rival mientras los servicios médicos comenzaban las labores de reanimación.

El cuerpo técnico y la directiva del club isleño, con el presidente Felipe Miñambres y el máximo accionista Rayco García a la cabeza, aguardaron con máxima preocupación en la zona exterior del recinto deportivo mientras se preparaba la evacuación de urgencia.

Estabilidad en la UCI y muestras masivas de apoyo

La gravedad de la situación trascendió minutos después al confirmarse que Jesús de Miguel había sufrido una parada cardiorrespiratoria como consecuencia del tremendo impacto recibido en la zona pectoral. La rápida y providencial actuación de los servicios sanitarios, que practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el interior de la ambulancia medicalizada, permitió que el jugador recuperara el pulso antes de iniciar el trayecto hacia el centro hospitalario.

El delantero fue trasladado de urgencia bajo la supervisión de los médicos del club hasta el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria. Una vez en el centro médico, el futbolista mostró una ligera mejoría al recuperar la respiración autónoma, aunque permaneció inicialmente en estado inconsciente bajo la atenta vigilancia de los especialistas.

Con el paso de las horas, el CD Tenerife emitió un comunicado oficial para actualizar la situación clínica de su jugador, tranquilizando parcialmente a la familia blanquiazul: «El jugador del CD Tenerife Jesús de Miguel está ingresado en la UCI del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, estable, dentro de la gravedad». Los servicios médicos de la entidad continúan apostados en el centro hospitalario para ofrecer las pertinentes actualizaciones conforme evolucione su estado neurológico y cardiorrespiratorio.

El suceso ha provocado una riada unánime de muestras de cariño, solidaridad y apoyo procedente de todos los rincones del fútbol español, con clubes, compañeros y aficionados volcados en desear una pronta y total recuperación al delantero del conjunto chicharrereño.

La tragedia sobre el verde deja en un segundo plano un marcador final que quedó suspendido en la memoria colectiva por el terrible susto vivido en la noche insular. @mundiario