Trump desafía a los grandes medios y amenaza las licencias de NBC y ABC por el plantón a su discurso

La batalla política de Donald Trump por las elecciones estadounidenses ya no se libra únicamente en los tribunales o en el Congreso. También se desarrolla en las pantallas de televisión. Después de utilizar una comparecencia desde la Casa Blanca para volver a denunciar, sin aportar pruebas concluyentes, una supuesta manipulación del sistema electoral y una injerencia masiva de China en las presidenciales de 2020, el presidente ha dirigido ahora sus ataques contra las principales cadenas de televisión del país por la cobertura que realizaron de su discurso.

Su principal objetivo fueron NBC, ABC y CNN, a las que acusó de formar parte de un supuesto complot para ocultar la verdad a los ciudadanos y proteger a la izquierda estadounidense. La escalada verbal llegó hasta el punto de plantear que algunas de esas cadenas deberían perder sus licencias de transmisión.

La intervención presidencial evidenció la fractura existente entre los grandes operadores audiovisuales sobre cómo informar de un discurso cargado de afirmaciones ya desmentidas en numerosas investigaciones judiciales y auditorías electorales.

CBS, Fox News y MS Now (la antigua MSNBC) optaron por retransmitir al menos una parte relevante del mensaje presidencial en directo. Por el contrario, NBC decidió mantener su programación habitual, mientras CNN renunció expresamente a emitir la intervención en vivo y sustituyó la retransmisión por un análisis con expertos de distintas sensibilidades políticas.

ABC, por su parte, no realizó una emisión nacional obligatoria, aunque algunas de sus emisoras afiliadas sí decidieron ofrecer el discurso a nivel local. La cadena también lo distribuyó a través de sus plataformas digitales y de radio. La disparidad de criterios refleja un debate creciente dentro del periodismo estadounidense, hasta qué punto debe emitirse sin filtro un mensaje presidencial cuando contiene afirmaciones ampliamente cuestionadas por las evidencias disponibles.

La Casa Blanca acusa a las televisiones de censura

La decisión de CNN fue especialmente significativa. La presentadora Kaitlan Collins explicó a los espectadores que la cadena seguiría atentamente el contenido del discurso, pero que no lo retransmitiría en directo debido al “historial ampliamente documentado” del presidente difundiendo afirmaciones falsas sobre los procesos electorales.  Mientras Trump hablaba desde la Casa Blanca, la cadena mantuvo un panel de expertos acompañado de un rótulo especialmente explícito: “Trump pronuncia un discurso sobre las elecciones tras años de afirmaciones falsas”.

CBS eligió una vía intermedia. La cadena comenzó retransmitiendo el discurso, pero poco después interrumpió la emisión para incorporar a sus principales periodistas políticos. Antes incluso de conectar con la Casa Blanca, el presentador Tony Dokoupil explicó a los espectadores la posición editorial de la cadena. Reconoció que muchas de las afirmaciones realizadas por Trump sobre las elecciones de 2020 habían resultado falsas, pero defendió que el discurso constituía un acontecimiento informativo de relevancia nacional y, por tanto, debía ser cubierto. La emisión fue acompañada de análisis y contextualización casi en tiempo real.

La reacción presidencial no tardó en llegar. Trump cargó directamente contra NBC y ABC por no emitir íntegramente su comparecencia y volvió a utilizar una de las amenazas que más ha repetido durante los últimos años: retirar las licencias de emisión a las cadenas que considera hostiles. Según afirmó, esos medios forman parte de una operación coordinada para mantener vivo un supuesto fraude electoral. «Quieren continuar con este fraude. Quieren proteger a la izquierda radical«, sostuvo.

Aunque el presidente utiliza con frecuencia esta retórica, la capacidad real del Ejecutivo para retirar licencias de emisión es muy limitada, ya que las competencias corresponden a organismos reguladores independientes y están protegidas por la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.

El enfrentamiento fue secundado por el director de Comunicación de la Casa Blanca, Steven Cheung, uno de los colaboradores más combativos del presidente. Antes incluso del discurso acusó públicamente a NBC y ABC de actuar como “cobardes” por impedir que los estadounidenses escucharan la versión del presidente. Cheung sostuvo que las cadenas pretendían “esconder los hechos” y animó a los ciudadanos a seguir directamente la retransmisión desde los canales oficiales de la Casa Blanca. @mundiario