Ucrania asegura haber hundido otro buque de guerra ruso en el Mar Negro

Ucrania suma un nuevo éxito en la guerra naval que libra en el Mar Negro. Aunque la armada del país invadido está en clara desventaja frente Moscú, sus drones de producción nacional han puesto en jaque a la flota rusa. El ‘Grupo 13’ de la inteligencia militar de Ucrania ha realizado un ataque contra el patrullero Sergey Kotov durante la noche del 5 marzo en colaboración con la Armada de Ucrania y el Ministerio de Transformación Digital. Ucrania asegura que el buque ruso se hundió tras el ataque con drones navales mientras realizaba una patrulla cerca del estrecho de Kerch. Los servicios especiales ucranianos publicaron un vídeo de la operación que muestra varios impactos en el barco y explosiones. En otras imágenes publicadas por canales pro-Kremlin se pueden ver disparos de la parte rusa, tal y como señalan los analistas de la Revista Ejércitos en su cuenta de X (antes Twitter). La inteligencia ucraniana afirma que el barco sufrió daños en la popa y en los costados izquierdo y derecho. Noticia Relacionada reportaje No Rusia y Corea del Norte, un riesgo para la seguridad internacional Andrés Gerlotti Slusnys La alianza entre países sancionados amenaza el poder de Occidente Los drones utilizados por las fuerzas para neutralizar el barco son los Magura V5 de producción nacional El coste de este tipo de embarcación ronda, según Kiev, los 65 millones de dólares. Por el momento el Ministerio de Defensa de Rusia no ha realizado ninguna declaración en referencia al ataque. Todavía se desconoce el daño causado a la tripulación que estaría compuesta por unos 60 soldados. El portavoz de la inteligencia militar de Ucrania, Andrii Yusov, señaló que «hay muertos y heridos, pero existe la posibilidad de que parte de la tripulación haya logrado evacuar». La guerra asimétrica que Ucrania libra en el Mar Negro ha alcanzado aproximadamente un tercio de la flota rusa. Gracias a las operaciones con drones navales, Ucrania ha podido reanudar la exportación de cereales desde los puertos de Odesa. Además, Rusia se ha visto obligada a trasladar sus buques del Mar Negro a puertos más seguros. El último ataque ucraniano contra la flota rusa se produjo en febrero de este año y lograron hundir el buque de desembarco Cesar Kunikov y la corbeta Ivanovets.