Matías Almeyda vuelve a estar en el centro del foco y su futuro apunta, de nuevo, a la Liga MX. Tras su reciente salida del Sevilla, donde no logró consolidar el proyecto, el técnico argentino ya escucha ofertas y mantiene contactos con clubes mexicanos. Entre ellos, uno que sacude por completo el tablero emocional del fútbol azteca: el América.
Según informa la versión mexicana del diario Marca, la posibilidad de ver a Almeyda en el banquillo de las Águilas tiene una carga simbólica enorme. Su etapa en Chivas no fue una más, fue una era. Ganó títulos, construyó identidad y se convirtió en una figura casi intocable para la afición rojiblanca. Por eso, un salto al máximo rival no sería solo un movimiento profesional, sino una ruptura emocional de gran impacto.
El contexto en el América explica el interés. Pese a los éxitos recientes, la continuidad de André Jardine no está garantizada y el club busca un golpe de efecto que reactive al equipo. Almeyda encaja por perfil, experiencia y carácter competitivo, pero también representa un riesgo mediático por todo lo que arrastra su pasado en Guadalajara.
En paralelo, Monterrey aparece como una opción más lógica desde lo deportivo. El club regiomontano también ha movido ficha y estaría dispuesto a ofrecerle un proyecto sólido y competitivo, con condiciones económicas similares a las que tenía en Europa. No es la primera vez que Rayados intenta ficharlo, y esta vez el contexto parece más favorable.
El futuro de Almeyda se decidirá en las próximas semanas, pero su nombre ya ha provocado el debate. Entre la ambición profesional y la fidelidad emocional, el argentino se enfrenta a una decisión que trasciende lo deportivo. En México, no todos los banquillos pesan igual. Y algunos, simplemente, no se olvidan. @mundiario
