Un intento de normalidad entre las ruinas de Gaza termina en tragedia con la muerte de un trabajador humanitario

Todo estaba preparado para que decenas de personas pudieran seguir el partido en una pantalla gigante instalada entre los restos de Ciudad de Gaza. Allí, aficionados palestinos y egipcios se reunieron con banderas y camisetas, buscando durante unas horas un espacio de normalidad en medio de un conflicto que ha transformado por completo la vida cotidiana de la población.

La iniciativa había sido impulsada por Mohamed Fawaz al Wahidi, de 57 años, trabajador humanitario vinculado al Comité Egipcio de Ayuda en la Franja de Gaza. Su objetivo era acercar un momento de entretenimiento y encuentro comunitario a una población marcada por meses de destrucción y desplazamientos.

Sin embargo, apenas una hora antes del comienzo del partido, un misil alcanzó el vehículo en el que viajaba en el barrio de Sabra, en Ciudad de Gaza. En el ataque también murieron Ahmed Jehad Rajab Doghmosh, de 30 años, y dos hermanos que se encontraban en la calle: Fadi y Hamzah Abdullah al-Deiri, de ocho y 12 años. Además, varias personas resultaron heridas.

Israel asegura que el objetivo era un miembro de Hamás

Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) confirmaron el ataque y señalaron que estaba dirigido contra “un miembro de la rama militar de Hamás” que viajaba en un vehículo en el norte de la Franja. No especificaron la identidad del supuesto objetivo ni aclararon si este falleció en la operación.

El ejército israelí afirmó que conoce las informaciones sobre víctimas civiles y aseguró que el incidente está siendo revisado. También insistió en que sus operaciones buscan reducir los daños a personas ajenas a los combates.

La muerte de Al Wahidi ha generado especial impacto por su papel dentro de las labores humanitarias y sociales en Gaza. Según sus compañeros, llevaba años coordinando proyectos de ayuda, distribución de alimentos y tareas de mediación entre comunidades. Poco antes del ataque había participado en una reunión relacionada con la reconciliación vecinal.

Su familia ha expresado el dolor por la pérdida. Su hijo Mustafa, que reside en Turquía, recordó una fotografía junto a su padre y una promesa pendiente de repetir esa imagen en el futuro. “La ocupación no solo me arrebató un pedazo del corazón”, escribió tras conocer su muerte.

Una pérdida que afecta a la ayuda humanitaria en plena guerra

El fallecimiento de Al Wahidi se produce en un momento especialmente delicado para las organizaciones humanitarias que trabajan en Gaza. El Comité Egipcio de Ayuda, creado como uno de los principales canales de asistencia de Egipto hacia la Franja, ha sufrido anteriormente ataques contra algunos de sus trabajadores.

La muerte del cooperante llega además mientras Egipto participa como mediador en las negociaciones sobre la segunda fase del alto el fuego. Aunque el acuerdo sigue vigente formalmente, los ataques continúan y las restricciones para la entrada de ayuda mantienen una situación crítica para la población civil.

Para muchos gazatíes, la figura de Al Wahidi representaba una combinación de asistencia y apoyo social en un contexto de extrema vulnerabilidad. Su último proyecto, llevar un partido de fútbol a una ciudad destruida por la guerra, terminó convirtiéndose en un símbolo de la fragilidad de cualquier intento de recuperar momentos de normalidad. @mundiario