Vinicius no jugará el Clásico del próximo 25 de octubre ante el Barcelona. El Comité de Disciplina de la RFEF ha impuesto cuatro partidos de sanción al brasileño por su expulsión frente al Villarreal.
El castigo se divide en dos partes: dos encuentros por conducta violenta y otros dos por sus protestas al árbitro. Una resolución que deja al Real Madrid sin uno de sus principales atacantes durante un mes de competición liguera.
Todo comenzó el pasado sábado en el Santiago Bernabéu. Vinicius agarró del pelo a Nathan Saliba durante una jugada que terminó en gol del brasileño, posteriormente anulado tras la intervención del VAR.
El colegiado Isidro Díaz de Mera revisó las imágenes y mostró la tarjeta roja directa. La reacción del madridista empeoró su situación, ya que protestó airadamente y tuvo que ser sujetado por varios compañeros.
El Comité aplicó el artículo 130.2 del Código Disciplinario por la acción violenta sin posibilidad de disputar el balón. Las protestas posteriores fueron sancionadas mediante el artículo 127.
Vinicius se perderá los encuentros ante Sevilla, Barcelona, Racing de Santander y Valencia. Su regreso a La Liga está previsto para el 22 de noviembre, cuando el Real Madrid reciba al Celta de Vigo.
La sanción no afecta a la Champions League. Mourinho podrá contar con el brasileño en sus compromisos europeos, aunque tendrá que buscar alternativas ofensivas para cuatro jornadas importantes del campeonato nacional.
El Real Madrid considera excesivo el castigo, pero el contenido del acta arbitral complicaba cualquier intento de reducirlo. La descripción de la conducta violenta y de las protestas dejaba escaso margen para una resolución favorable.
Más allá de la polémica arbitral, Vinicius vuelve a perjudicar a su equipo con una reacción evitable. Su talento resulta indiscutible, pero su comportamiento le apartará de uno de los partidos más importantes de la temporada. @mundiario
