El efecto dominó del Celta: Ilaix puede abrir la puerta a Almeida

El mercado del Celta todavía tiene varias piezas por mover y buena parte de ellas parecen estar conectadas. La dirección deportiva trabaja en reforzar una plantilla que todavía puede sufrir cambios importantes durante las últimas semanas de agosto, especialmente en el centro del campo. Ahí aparecen dos nombres directamente relacionados: Ilaix Moriba y André Almeida.

El portugués se ha convertido en una oportunidad de mercado muy atractiva para el conjunto celeste. El Valencia había alcanzado un entendimiento con el Swansea por unos 3,5 millones de euros más variables, pero Almeida frenó su posible desembarco en Gales cuando apareció el Celta. El centrocampista quiere abandonar Mestalla y su preferencia es continuar en La Liga y jugar en Vigo.

El interés celeste no es nuevo, pero ahora ha ganado fuerza. Claudio Giráldez valora especialmente la polivalencia de un futbolista que puede actuar en el doble pivote, en posiciones interiores e incluso partir desde zonas más abiertas. Almeida, de 26 años y con contrato con el Valencia hasta 2029, reúne además experiencia en Primera División y todavía tiene margen para revalorizarse.

El problema está en el dinero y, sobre todo, en hacerle sitio. El Swansea había colocado sobre la mesa esos 3,5 millones más variables y el Valencia no pretende aceptar menos para dejarlo marchar, especialmente si el destino es otro equipo español. El Celta ya ha iniciado contactos, pero todavía no se ha alcanzado un acuerdo y desde Vigo no quieren precipitarse mientras no se produzca alguna salida en la medular.

Y ahí aparece Ilaix Moriba. El internacional guineano lleva semanas señalado como uno de los futbolistas cuya venta podría cambiar por completo el mercado celeste. El Celta necesita generar ingresos y su nombre ya ha sido movido entre diferentes equipos de la Premier League, aunque hasta ahora ninguna de esas vías ha terminado convirtiéndose en una propuesta suficientemente atractiva.

Sí apareció una oferta desde Italia cercana a los diez millones de euros, pero fue considerada insuficiente. El Celta ha manejado durante el verano una valoración sensiblemente superior y pretende sacar un rendimiento importante por un futbolista por el que realizó un esfuerzo económico para quedarse definitivamente con sus derechos. Por eso una salida a cualquier precio tampoco entra, por ahora, en los planes celestes.

Su situación deportiva tampoco ayuda a despejar las dudas. Ilaix se quedó fuera de la concentración en Italia por decisión disciplinaria de Claudio Giráldez después de llegar tarde a un entrenamiento. El episodio confirmó la existencia de un problema entre técnico y futbolista, aunque no existe información suficiente para hablar de una ruptura definitiva entre ambos. Marco Garcés respaldó públicamente la decisión adoptada por el entrenador.

Lo que sí parece evidente es que el escenario ha cambiado. Ilaix fue una pieza importante durante las últimas temporadas, pero su nombre está ahora en el mercado y el propio Celta estudia posibles sustitutos. André Almeida es uno de los jugadores que cuentan con el visto bueno tanto de la dirección deportiva como del cuerpo técnico, y diferentes informaciones apuntan directamente a que su llegada dependería de que antes se desbloquease alguna salida en el centro del campo.

La planificación tampoco termina ahí. El Celta continúa buscando un futbolista diferencial para posiciones ofensivas y Exequiel Zeballos, no Dani Ceballos, sigue formando parte de ese escenario. El extremo de Boca Juniors ofrece un perfil completamente distinto al de Almeida: velocidad, desborde y capacidad para generar ventajas en el uno contra uno. La operación permanece abierta, aunque las cantidades reclamadas desde Argentina y el historial físico del jugador obligan al Celta a actuar con cautela.

El tablero está, por tanto, preparado para un efecto dominó. Si Ilaix encuentra destino y deja una cantidad importante en las arcas del club, el Celta tendrá más margen económico y deportivo para avanzar por André Almeida y abordar posteriormente el refuerzo ofensivo que reclama Giráldez. Mientras eso no ocurra, Almeida continúa esperando y el Celta mantiene las cartas sobre la mesa sin poder ejecutar todavía todos sus movimientos.

A menos de tres semanas para el cierre del mercado, el club celeste debe decidir hasta dónde quiere transformar su centro del campo. Ilaix puede pasar de ser una de las referencias del equipo a convertirse en la venta que financie la siguiente fase del proyecto. Y al otro lado espera un André Almeida que ya ha frenado al Swansea porque su prioridad, a día de hoy, está mucho más cerca de Guimarães: Balaídos. @mundiario