Nada más puramente americano que Dearborn, en Michigan, una ciudad industrial a las afueras de Detroit . Aquí nació Henry Ford, aquí inventó la industria del automóvil, pieza central de la idiosincrasia de EE.UU ., aquí montó la mayor factoría del mundo -Ford River Rouge-, que todavía hoy escupe más de mil coches todos los días. Nada más puramente americano que su calle principal, la avenida Michigan, donde sobrevive la actividad pese al ocaso industrial y al impacto de Amazon en el comercio. El banco local en un edificio ‘art déco’. El ‘diner’ abandonado que parece sacado de un cuadro de Edward Hopper. Edificios civiles suntuosos. Y una ristra de tiendas, restaurantes y gasolineras sobre aceras vacías. Aquí se camina… Ver Más
